Sala de Inversión. Existía gran expectativa respecto a las nuevas cifras que entregaría Japón. Para este martes estaba anunciado los datos de desempleo y de producción industrial. A la vez, el Banco de Japón (BOJ) anunciaría la inyección de yenes al mercado, los cuales ascendieron a 11 billones de la divisa japonesa (US$138.000 millones).

Finalmente, la tasa de desempleo llegó al 4,2%  y se mantiene en niveles estables -tal como se preveía. Esto, pese a una caída que no se esperaba de la relación empleos/aspirantes, por primera vez desde julio de 2009, y cuya proporción descendió hasta 0.81 (81 empleos para cada 100 trabajos) frente al 0,83, siendo agosto el máximo a corto plazo. 

El gasto global de los hogares en Japón bajó 1,9% en septiembre respecto al mismo período de 2011, un dato que prácticamente ha borrado el incremento del 2,2% de agosto. Si comparamos con la lectura del año pasado, el gasto ha bajado 0,9%, haciéndose eco del debilitamiento en las ventas minoristas de ayer.

La retirada del programa de ayuda estatal para vehículos de consumo más eficiente siguió presionando a esta tanda de datos, ante un consumidor muy cauteloso que necesita nuevos incentivos antes de sacar la cartera, explica Andrew Robinson, analista de Divisas de Saxo Bank.

La producción industrial también fue decepcionante y además reflejó el pobre estado de la actividad manufacturera, con una caída del 4,1% en septiembre respecto del mes anterior, tras la merma del 1,6% de entonces. En septiembre, tercer mes consecutivo en que los datos bajaron, se produjo la mayor caída desde el terremoto y el tsunami de 2011.

Las previsiones en torno a la producción de los fabricantes, el componente central de la producción, siguen siendo sombrías, mientras que la previsión para octubre se ha revisado y se ha situado en una bajada del 1,5% frente a la lectura anterior en niveles sin cambios. No obstante, se espera que la producción se recupere en noviembre aunque apenas un 1,6%.

Ante tanto dato flojo, solo nos quedaba la decisión y posterior anuncio del Banco de Japón (BOJ). Mientras que las expectativas apuntaban a unas medidas de estímulo por valor al menos de 10 billones de yenes (US$125.000 millones), la reunión más larga del BOJ en más de un año culminó con una inyección adicional de 11 billones de yenes (US$138.000 millones): compras a largo plazo de bonos de gobiernos japonés (JGB), aumento de 5 billones de yenes (US$65.000 millones) en la compra de letras del tesoro y ampliación de su hoja de balance con ETFs, valores de inversión J-Reit, compras de bonos corporativos y pagarés. Tras conocerse la noticia, el par dólar/yen se ha mostrado flexible aunque por lo general más suave. Antes del anuncio del BoJ, los cruces del yen encontraron bases a corto plazo.

Por lo demás, la actividad durante la noche ha sido más bien escasa ante las graves repercusiones del huracán Sandy. A primera hora de la sesión, el cruce euro/dólar se situó de nuevo por debajo de la marca de 1,29 para después encontrar soporte cerca del mínimo del viernes.

En España, el presidente Mariano Rajoy afirmó que hará todo lo necesario para proteger al euro, y reiteró que apelará a un rescate soberano cuando sirva realmente para defender los intereses del país ibérico.

En cuanto a datos, los ingresos personales en los EE.UU. quedaron en línea con las previsiones en el 0,4% intermensual. Sin embargo, el gasto ha sido mayor de cuanto se preveía y ha alcanzado el 0,8% intermensual. La actividad manufacturera de la Fed de Dallas ha repuntado hasta 1,8 desde -0,9 (previsiones: cero).

Wall Street permanecerá cerrado este martes a raíz del paso del huracán Sandy que durante la noche causó numrosos daños y víctimas fatales en la ciudad de Nueva York.