Tokio. El índice estructural interanual de precios al consumidor de Japón cayó en julio de este año por decimoséptimo mes consecutivo, evidenciando que la deflación sigue profundamente consolidada y en una mala señal para una economía frágil que ya sufre con un yen fuerte.

Las autoridades japonesas están discutiendo sobre cómo poner un límite a la apreciación del yen, que tocó un máximo de 15 años contra el dólar esta semana y amenaza la recuperación de una economía impulsada por las exportaciones.

Los mercados financieros esperan ahora que un yen más fuerte postergue la salida de Japón de la deflación, y empuje un poco más al Banco de Japón hacia una política monetaria más laxa.

"Dadas las ganancias del yen, las exportaciones caerán temporalmente y frenarán la recuperación económica de japonesa. Japón seguirá en deflación durante dos o tres años más", dijo Takeshi Minami, economista jefe del Instituto de Investigación Norinchukin.

"El banco central ampliaría su herramienta para proveer fondos el mes próximo, pero el efecto en las tasas de interés de corto plazo será limitado. Necesita tomar medidas más atrevidas para vencer a la deflación y al yen fuerte, como incrementar las compras de bonos del Gobierno, aunque es improbable que eso suceda pronto", agregó.

El Indice de Precios al Consumidor de Japón (IPC) estructural, que incluye los combustibles pero no a los precios de los alimentos frescos, cayó 1,1% en julio con respecto al 2009, según mostraron este viernes los datos del Ministerio de Asuntos Internos.

El dato, que estuvo en línea con el pronóstico promedio del mercado, fue ligeramente superior a la caída del 1% en junio.

El gobierno, por su parte, dará este viernes una serie de medidas para apoyar a la economía y lidiar con el yen, dijo en una conferencia de prensa el ministro de Economía, Satoshi Arai.

En forma separada, la agencia de noticias Kyodo citó al ministro de Comercio Masayuki Naoshima diciendo que el primer ministro Naoto Kan daría una conferencia de prensa el viernes con las medidas para controlar el alza del yen.

Pero el portavoz del jefe de gabinete dijo que era incierto si Kan dará una conferencia de prensa, o simplemente hablará con periodistas durante una visita a varias fábricas pequeñas en Tokio para escuchar sus puntos de vista sobre cómo afecta un yen fuerte a sus negocios.

El yen retrocedió ligeramente contra el dólar, a 84,75 yenes, luego del reporte de que Kan iba a hablar, pero aún acumula un alza de alrededor del 10% en lo que va de este año.

Las caídas del IPC estructural han estado moderándose desde el último verano boreal, cuando la recuperación de la economía luego de su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial ayudó a reducir la brecha de producción.

Pero los analistas dicen que la deflación no retrocederá mucho en los próximos meses, mientras el crecimiento de las exportaciones se desacelera antes de que la robustez de la actividad corporativa se propaga a otros sectores de la economía.