Roma. Un criticado plan de austeridad diseñado por el primer ministro italiano Silvio Berlusconi para acabar con la crisis financiera que atraviesa el país enfrenta el miércoles un voto de confianza en el senado, tras cambios de última hora para reforzarlo.

Este martes por la noche, el gobierno acabó cediendo a las peticiones para que el plan sea reforzado mediante un alza al impuesto sobre el valor agregado, ampliar la edad de jubilación para las mujeres en el sector privado e implementar un impuesto para las rentas muy altas.

El diferencial de los bonos italianos cayó este miércoles, después de que el Tribunal Constitucional alemán rechazara una demanda que pretendía impedir la participación de Berlín -el pagador efectivo de la zona euro- en rescates a gobiernos con problemas económicos.

La votación sobre el plan en el Senado de Italia está prevista para alrededor de las 20.00 hora local (18:00 GMT). Luego pasará a la Cámara Baja para su aprobación final en los próximos días.

El gobierno de centroderecha de Berlusconi ha recibido una lluvia de críticas internacionales por el modo caótico en que ha respondido a las exigencias del Banco Central Europeo de elaborar planes más claros y concretos para reducir su enorme deuda pública.

La posición del propio primer ministro se ha visto sometida a una creciente presión, al recibir cada vez más reproches de sus socios europeos, del presidente, Giorgio Napolitano, de sindicatos y empresarios italianos.

En una muestra del creciente descontento entre sus propios partidarios, un alto funcionario del partido PDL en el poder dijo que Berlusconi debería dimitir y abrir paso a un gobierno de unidad nacional, a pesar de tener una clara mayoría parlamentaria.

El ex ministro del Interior Beppe Pisanu, miembro fundador del partido Forza Italia del que luego Berlusconi formó el Partido de la Libertad, dijo al diario La Repubblica que se debería crear una amplia alianza entre todos los partidos para conducir a Italia durante la crisis hasta las próximas elecciones, previstas en el 2013.

"(Hace falta) un pacto para el final de la legislatura entre todos los parlamentarios de buena voluntad para salvar al país y que vuelva a ponerse en marcha", declaró.

Berlusconi no se va. Berlusconi ha rechazado en repetidas ocasiones los llamamientos para irse, y las palabras de Pisanu fueron descartadas inmediatamente por el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, que dijo: "Los gobiernos son elegidos por los votantes, no se hacen como si uno estuviera en una cocina".

Italia, la tercera mayor economía de la zona euro, está en el corazón de la crisis de deuda desde principios de julio, cuando los mercados empezaron a dudar de su compromiso de reducir su impresionante deuda de 1,9 billones de euros.

Sólo la intervención del BCE, comprando bonos italianos, ha conseguido que sus costos de financiación no se hayan descontrolado, lo que habría desestabilizado a toda la zona euro. Pero el banco central ha advertido que no se debería dar por garantizado su apoyo.

La decisión del martes de subir el IVA supuso una derrota para el ministro de Economía, Giulio Tremonti, que cada vez parece más aislado pero no consiguió presentar una fuente alternativa de financiación.

Según las valoraciones técnicas del Tesoro, la subida de un punto al 21 por ciento debería aportar 700 millones de euros más de recaudación impositiva en el 2011 y otros 4.200 millones en el 2013. El tamaño total del plan aumenta a 54.200 millones en 2014, según este estudio.

Además de la subida del IVA y del 3 por ciento sobre las rentas superiores a 300.000 euros, el retraso previsto de la jubilación para las trabajadoras del sector privado se adelanta a 2014.

Además, se reducirá el gasto de los gobiernos locales y central, una actuación con la evasión fiscal, con condenas de cárcel para los delitos más graves, y medidas para reducir el elevado costo del complicado sistema político italiano.

El gobierno también ha planeado una enmienda que incluya el equilibrio presupuestario en la Constitución, pero el complicado proceso político necesario supone que cualquier medida de este tipo tardaría meses o incluso años.

La Comisión Europea dijo este miércoles que el proyecto italiano de aumentar el Impuesto al Valor Agregado ayudará a cumplir su objetivo de reducción de deuda, pero el país necesita más medidas para combatir la evasión fiscal.

"Tiene mucho sentido que Italia emprenda una lucha más ambiciosa y rigurosa contra la evasión de impuestos", dijo el portavoz de la Comisión Amadeu Altafaj en sesión informativa con la prensa.