Milán. Italia superó este viernes una dura prueba en los mercados cuando sus costos de financiamiento se relajaron bastante por debajo del 5% en una subasta de bonos, horas después de que la agencia Moody's recortara su calificación de deuda en dos escalones y la dejara justo por encima del estatus de basura.

La agencia estadounidense sorprendió a los mercados este viernes al recortar la nota de la deuda soberana italiana a "Baa2", en medio de las persistentes preocupaciones acerca de la capacidad de España de sacar adelante a sus bancos, la inquietud ante una salida de Grecia de la zona euro y las dudas sobre si Italia implementará unas necesarias reformas.

Moody's elogió el compromiso del primer ministro Mario Monti para aplicar reformas fiscales y una consolidación estructural, pero advirtió que podría rebajar nuevamente la calificación del país si el próximo Gobierno italiano no realizaba los cambios requeridos.

"El panorama negativo refleja nuestra postura de que los riesgos sobre la implementación de estas reformas siguen siendo sustanciales. A ello se suma el ambiente de deterioro macroeconómico, que incrementa la fatiga ante la austeridad y las reformas entre la población", sostuvo.

"El clima político, particularmente a medida que se acercan las elecciones de la primavera (boreal) del 2013, también es una fuente de riesgos para la implementación", añadió.

Analistas dicen que la incertidumbre política de cara a las elecciones sigue siendo el principal riesgo para Italia, donde la frustración por las medidas de austeridad y el débil y fragmentado sistema político del país refuerzan el sentimiento antieuropeo y han provocado un ascenso meteórico del populista Movimiento Cinco Estrellas, liderado por el cómico Beppe Grillo.

Monti, un respetado tecnócrata que en noviembre pasado recibió la tarea de sacar a Italia del borde del abismo y evitar una crisis de deuda al estilo de Grecia, ha dicho que dejará el Gobierno el próximo año.

Silvio Berlusconi, que ha sido primer ministro tres veces y se vio obligado a dejar el poder el año pasado, anunció esta semana que regresará como un candidato de centroderecha, agitando aún más el panorama político.

Berlusconi ha tomado un tono cada vez más antieuropeo en sus últimos comentarios y ha criticado las medidas de austeridad de Monti, además de haber cuestionado abiertamente la permanencia del país en la zona euro.

Los sondeos sugieren que el bloque de centroderecha ganaría las elecciones y todavía no está claro si el regreso de Berlusconi al centro de la política alterará la tendencia.

La advertencia de Moody's, que se produce mientras los inversores ya dudan sobre la capacidad de España de enderezar a su sector bancario, impactó al euro con una disminución de cerca de un cuarto de centavo durante la madrugada e inicialmente hundió los futuros de los bonos italianos.

Sin embargo, el mercado recuperó cierto terreno cuando Italia logró vender 5.250 millones de euros (US$6.560 millones) en bonos a mediano y largo plazo, el techo de lo que esperaba recaudar, con el menor rendimiento desde mayo en una nueva emisión a tres años.

De todas las maneras, el diferencial entre los bonos italianos a 10 años y el referencial alemán permanecía en cerca de 480 puntos base, un alto nivel que frustra al Gobierno en Roma y que Federico Ghizzoni, jefe del mayor banco por activos del país, UniCredit, ha descrito como "insostenible".