Tokio. El parlamento de Japón aprobó este martes un presupuesto de US$1,1 billones para el año fiscal que parte el 1 de abril, pero el gobierno tiene problemas para lograr autorizaciones de gasto, lo que pone trabas a los fondos de emergencia para la reconstrucción del terremoto.

Estimaciones en Tokio apuntan a que las pérdidas materiales del sismo magnitud 9,0 del 11 de marzo, que generó un mortal tsunami en la costa noreste de Japón, podrían superar los US$300.000 millones, lo que lo haría el desastre natural más costoso del mundo.

Más de 27.000 personas murieron o están desaparecidas y cerca de 10 veces esa cifra quedaron sin casa tras el terremoto y el maremoto.

El gobierno pretende levantar varios presupuestos adicionales para enfrentar el desastre. El primero -que probablemente debiera estar definido a fines de abril- se centrará en las medidas urgentes como la remoción de escombros y la construcción de viviendas temporales.

La Cámara alta, controlada por la oposición, rechazó el presupuesto 2011/12, pero el bloque oficialista logró aprobarlo por su mayoría en la Cámara baja, que es más poderosa.

Aún así, el gobernante Partido Democrático de Japón necesita que la oposición respalde un proyecto clave que autoriza al gobierno a emitir bonos financiados con déficit para financiar el gasto en el presupuesto anual y futuros presupuestos suplementarios.

El bloque opositor ha mostrado pocas señales de respaldar el proyecto de bonos con déficit.

El principal partido de oposición, el Liberal Democrático, que gobernó Japón por medio siglo sin interrupción, quiere que el Gobierno se deshaga de todos sus planes claves de gasto valorados en más de 3 billones de yenes (US$36.700 millones) para liberar fondos para la reconstrucción.

"Después de que el presupuesto (anual) logró ser aprobado, queremos que los partidos de gobierno y oposición discutan un presupuesto extra para tomar medidas por el terremoto", dijo el primer ministro Naoto Kan al Parlamento.

"Será necesario un debate sobre ingresos y gastos, y nos gustaría discutir qué tendrá prioridad al dirigir el gasto y alcanzar un acuerdo", agregó.

Kan dijo que no descartaría ninguna opción para cubrir el costo de la reconstrucción, incluso un alza de impuestos o echar atrás los planes de reducir la tasa de impuesto a las empresas de Japón.

El gobierno también recurrirá a los fondos de reserva de emergencia de 1,16 billones de yenes incluidos en el presupuesto anual.