El parlamento japonés promulgó un presupuesto histórico de 97,45 billones de yenes (US$884.000 millones) para el año fiscal 2017, con incrementos en las partidas para seguridad social y defensa.

La promulgación del presupuesto llega en medio de las acaloradas discusiones parlamentarias por un escandaloso acuerdo sobre la venta de un terreno a precio rebajado que implica al primer ministro del país, Shinzo Abe, y a su esposa, Akie.

La Cámara de Consejeros japonesa, dominada por la coalición gobernante de Abe, dio luz verde al presupuesto este lunes por la tarde, un mes después de que fuese aprobado por la Cámara de Representantes.

El presupuesto para el año fiscal que comienza en abril próximo destina una cifra récord de 73.93 billones de yenes al gasto político enmarcado en la contabilidad general del Gobierno.

Entre las principales partidas, el gasto en seguridad social se elevará hasta unos 32,47 billones de yenes, un tercio del total, ante el continuado envejecimiento de la sociedad japonesa.

El gasto en defensa también recibirá una cifra histórica, 5,13 billones de yenes, aumentando así por quinto año consecutivo desde que Abe asumiese su cargo en 2012 y sembrando preocupación en los países vecinos.