Tokio. Japón dijo este viernes que su economía está en una condición severa luego del desastre del mes pasado desencadenado por uno de los peores terremotos del que hay registro, con el ánimo en su sector de servicios anotando su mayor declive en la historia.

Subrayando la ferocidad del daño a la economía por el desastre, en el que una planta de energía nuclear fue dañada por el tsunami que se registró tras el sismo del 11 de marzo, el gobierno también pidió a las compañías más importantes que recorten el uso de electricidad en los meses pico del verano en hasta una cuarta parte.

La bolsa de Tokio dijo que los recortes de energía llevarán a que deba aplazar sus planes de extender las horas de operación.

"La economía de Japón súbitamente está en una condición severa debido a los efectos del terremoto", dijo la Oficina del gabinete luego de reportar su encuesta de marzo a trabajadores como conductores de taxis y empleados de restoranes.

Una poderosa réplica -una de las más fuertes de las más de 400 de magnitud sobre 5 que se han registrado tras el sismo inicial- sacudió este jueves a la devastada costa noreste, obligando a dos compañías, incluyendo Sony Corp, a detener la producción debido a cortes de energía.

Al menos dos personas murieron tras el terremoto de magnitud 7,4.

Hubo una breve alerta el viernes cuando se hallaron filtraciones de agua en la planta nuclear Onagawa en el noreste, pero la agencia de seguridad nuclear de Japón dijo que no había detectado cambios en los niveles de radiación.

Y una aliviada Tokyo Electric Power Co (TEPCO) dijo que el último sismo no había causado daños adicionales a su golpeada planta nuclear de Fukushima, aunque debió evacuar brevemente a sus empleados del recinto por una alerta de tsunami que posteriormente fue retirada.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés), entregó en Viena su más reciente reporte sobre el desastre nuclear japonés poco antes de las noticias del nuevo terremoto.

"La situación en la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi sigue siendo muy seria", dijo Denis Flory, jefe del departamento de seguridad nuclear de la IAEA, a una conferencia de prensa.

Pero, añadió, "hay tempranas señales de recuperación en algunas funciones como la energía eléctrica y la instrumentación".

La agencia dijo que la radiación en la zona en torno a la planta, medida en dosis de rayos gamma, alcanzó su máximo en los primeros días de la crisis, y aparte de un alza el 22 de marzo, había caído "a un nivel muy cercano al que se registraba antes".

Los vecinos de Japón parecen cada vez más alarmados por el riesgo de contaminación radiactiva procedente de la planta, ubicada 240 kilómetros al norte de Tokio.

El ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo el viernes que estaba preocupado por la decisión de Japón de verter agua contaminada al mar, e instó a su vecino a proteger el ambiente marino.

"Como vecino de Japón, naturalmente expresamos nuestra preocupación sobre ésto. Esperamos que Japón actúe de acuerdo con la ley internacional y adopte medidas efectivas para proteger el ambiente marino", dijo en un comunicado el portavoz del ministerio Hong Lei.

"China está siguiendo de cerca los desarrollos, y al mismo tiempo lleva a cabo una evaluación especializada, y continuaremos manteniendo un contacto cercano con Japón. Pedimos que Japón reporte la información relevante al lado chino de manera rápida, exhaustiva y precisa", agregó.