Tokio. El gobierno de Japón aprobó este martes las líneas principales para el presupuesto del próximo año fiscal y reiteró que pretende limitar el gasto a 71 billones de yenes (US$809 mil millones) y las nuevas emisiones de bonos a 44,3 billones de yenes (US$505 mil millones).

Se trata de una serie de instrucciones para los ministerios y las agencias sobre cómo hacer sus peticiones presupuestarias y para los altos cargos sobre cómo diseñar el plan de gasto completo.

Las líneas llegan en un momento en que los inversores intentan valorar lo serio que es el gobierno en cuanto a solucionar los problemas fiscales de Japón.

Bajo estas líneas, los ministerios y las agencias están obligados a situar sus peticiones presupuestarias 10% por debajo de su gasto en el actual año fiscal.

Si se hace con éxito, servirá para ahorrar unos cuantos billones de yenes. El gobierno espera destinar uno de esos billones a pagar nuevos programas de crecimiento.