Tokio. La economía japonesa crecerá un 2,2% en el año fiscal que comienza en abril, dijo el jueves el Gobierno, debido a una recuperación de la inversión en vivienda tras un terremoto devastador, y un aumento del consumo y el gasto empresarial por las ayudas públicas.

La Oficina del Gabinete nipón publicó el jueves sus previsiones económicas para el próximo año fiscal, que se utilizarán para la elaboración de los presupuestos anuales. Está previsto que el borrador de las cuentas públicas del 2012/13 se conozca en los próximos días.

La previsión del Ejecutivo para el Producto Interno Bruto (PIB) real es mayor que la mediana de las estimaciones de los economistas, que apuntan a un 1,8%, según un sondeo de Reuters.

El Gobierno prevé que el año que viene continúen las turbulencias en los mercados por la crisis de deuda soberana de Europa y que las exportaciones se recuperen gracias a una reactivación de la economía mundial, algo que según algunos economistas podría ser demasiado optimista.

El Gobierno también es más optimista que los analistas en materia de demanda interna, según apuntó un responsable del Gobierno.

La previsión para el PIB, no obstante, es menor a la anterior estimación oficial, de entre el 2,7% y el 2,9%, pero el Gobierno aún podría encontrarse con críticas por la posibilidad de que sus optimistas previsiones estén relacionadas con su plan de aumentar los impuestos al consumo.

Para el año fiscal actual, que se cierra en marzo, el Gobierno rebajó su previsión para el PIB real a una contracción del 0,1%, en lugar del incremento del 0,5% proyectado antes, debido al impacto del terremoto y el tsunami del 11 de marzo, que provocaron además la peor crisis nuclear en 25 años.