Pekín. Japón y China acordaron el domingo que responderán en conjunto a cualquier solicitud de financiamiento de parte del Fondo Monetario Internacional, que busca aumentar a más del doble su apoyo a los países que lidian con la crisis de la zona euro.

El ministro de Finanzas de Japón, Jun Azumi, tras reuniones con el viceprimer ministro chino, Wang Qishan, y su ministro de Finanzas, Xie Xuren, dijo que ambos países estaban preparados para apoyar al FMI, pero que se necesitaban más esfuerzos de los miembros de la zona euro.

"Concordamos en (.. .) que los países europeos deben hacer más (...) incluyendo a Grecia, que va en una buena dirección", dijo Azumi a periodistas en Pekín.

"Acordamos que Japón y China se coordinarán cercanamente y responderán en conjunto al FMI", agregó.

El FMI busca recaudar US$600.000 millones en nuevos recursos para ayudar en la crisis de deuda de la zona euro, pero los países fuera del bloque europeo de 17 naciones piden que sus miembros pongan más dinero antes de comprometer recursos adicionales en el FMI.

Azumi dijo las partes no discutieron el tamaño específico de cualquier financiamiento de apoyo para el FMI, pese a que un funcionario del Ministerio de Finanzas nipón dijo que Tokio deseaba comprometer un monto importante.

"La idea es que Japón y China se coordinen, no compitan, en cualquier acción del FMI", dijo el funcionario, agregando que ambos países eran conscientes de su importancia en el combate de la crisis.

China, que ha sido renuente a hacer compromisos financieros firmes, tendría la potencia financiera para rescatar a algunos gobiernos europeos, con los US$3,2 billones en reservas en divisas extranjeras de los que dispone.

A inicios de mes, el primer ministro chino, Wen Jiabao, dijo que la segunda mayor economía del mundo consideraba aumentar su participación en los fondos de rescate europeos y que sigue estudiando cómo podría hacerlo, incluyendo la posibilidad de canalizar ese esfuerzo mediante el FMI.

La agencia oficial de noticias de China, Xinhua, citó al viceprimer ministro del país diciéndole a Azumi que Pekín y Tokio deben "estudiar proactivamente" un acuerdo local de divisas para el comercio y la inversión, y deberían mejorar aún más su coordinación financiera.

China se ha convertido en el principal destino de la exportaciones de Japón y su principal socio comercial, desplazando a Estados Unidos. El comercio entre ambos países se expandió un 14% a un máximo histórico de US$344.910 millones en el 2011, impulsado por un alza en las exportaciones chinas a su vecino, según la Organización de Comercio Exterior de Japón.