Francfort. La tasa de inflación de la zona euro, excluyendo los volátiles precios de la energía y alimentos, no mide bien las presiones futuras de precios, fue citado diciendo este domingo el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet.

En una entrevista con Wall Street Journal, Trichet dijo que el mayor peligro en este momento sería detener el proceso de reformas que comenzó durante la crisis financiera.

"En nuestro caso, consideramos que la inflación subyacente no es necesariamente un buen predictor de la inflación futura", dijo Trichet al diario.

"Dicho eso, todos los bancos centrales, en períodos como este donde se tienen amenazas inflacionarias que vienen de las materias primas, tienen que atravesar lo peor y ser muy cuidadosos de que no haya efectos de segunda vuelta. Esto es lo que estamos haciendo", agregó.

Trichet también dijo que la política de tasas de interés de la zona euro, actualmente a un nivel mínimo récord del 1%, era apropiada.

"Podríamos perder impulso en las reformas que aún son requeridas en forma urgente. Ese es el principal peligro", expresó. Un gasto público más equilibrado no dificultaría el crecimiento, por el contrario, crea confianza que fomenta el crecimiento, agregó.