Quito. Ecuador se encamina a una recuperación económica durante 2010 que le permitirá sostener un elevado crecimiento, gracias a una agresiva inversión pública en sectores clave, dijo a Reuters la jefa del equipo económico del país.

La economía ecuatoriana de unos US$50.000 millones soportó los duros efectos de la crisis mundial del año pasado, que provocó una caída del precio de crudo, una baja importante de sus exportaciones y un menor envío de remesas de los emigrantes.

Pero en el primer trimestre de este año, la recuperación de la economía del socio más pequeño de la OPEP, dolarizada desde el 2000, ha arrojado resultados positivos, que permiten vislumbrar que las ambiciosas proyecciones gubernamentales de crecimiento podrían cumplirse.

"Si bien la crisis aun no ha terminado y hay algunos inconvenientes, tenemos algunos elementos positivos", dijo la ministra coordinadora de Política Económica, Katiuska King, durante su participación a última hora del martes, en el Foro de Reuters sobre Inversión en América Latina.

King no mencionó cifras para sustentar tal recuperación.

"En términos de crecimiento, tenemos una mejora en índices trimestrales. Hay una tendencia a recuperarnos, lo que hemos hecho es mitigar, contener y estamos en una fase de recuperación", agregó la funcionaria, quien fue designada en abril por el presidente Rafael Correa para ocupar el cargo.

El sector agroexportador y de la construcción serán los que aporten un mayor dinamismo al crecimiento económico, anticipó.

Con este escenario, el gobierno mantiene la proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto para 2010 en 6,81%, una cifra cuestionada por analistas y sectores productivos por considerarla demasiada optimista.

En 2009, la economía de Ecuador creció 0,36%.

"Lo que estamos haciendo es trabajar para que esas metas se mantengan", dijo la funcionaria y aclaró que el país está cambiando la metodología de cálculo de los indicadores macroeconómicos, lo que podría significar una pequeña variación de la cifra, pero manteniendo la tendencia.

Durante este año, las autoridades también esperan una recuperación del sector petrolero, uno de los más golpeados por la crisis mundial del año pasado.

Aunque aún no han medido el impacto que tendrían los nuevos contratos que el Estado suscribiría con las petroleras privadas, King aspira a que aporten a la recuperación del sector, especialmente en inversión y producción privada.

En 2009, la extracción de las petroleras privadas cayó 14,4%.

Con los nuevos contratos de prestación de servicios, el Estado asumirá la totalidad de la producción de las áreas concesionadas a las firmas privadas y les pagará una tasa fija por cada barril producido.

Necesidades de financiamiento cubiertas. La autoridad aseguró, además, que el Gobierno ha logrado cubrir las necesidades de financiamiento para este año con una emisión de deuda interna por hasta US$1.500 millones, papeles que serán comprados por el ente estatal de seguridad previsional.

Organismos multilaterales, como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), también serán fuentes importantes de acceso a recursos. Pero los aportes se están revisando, según King.

"Tenemos una capacidad de endeudamiento. Estamos endeudándonos no para pagar deuda, sino para invertir, y tenemos mecanismos hacia los requerimientos de financiamiento que existen", agregó la ministra, una técnica sin experiencia política.

La relación deuda-PIB de Ecuador se ubica en 18%, una de las más bajas en la historia reciente del país, debido a una operación de recompra de su deuda comercial el año pasado.

Con la medida, el gobierno logró retirar la mayoría de los US$3.200 millones en bonos Global 2012 y 2030, tras declararlos en moratoria argumentado indicios de "ilegitimidad".

En el mercado aún se encuentran los bonos 2015, los que se han seguido pagando puntualmente.

Pese a esa medida, Ecuador no descarta que en algún momento pueda volver a los mercados internacionales, pero para King es sólo una opción entre todas las que manejan las autoridades para buscar fuentes de financiamiento.

Otras opciones son China, Irán y Rusia, países con los cuales ha suscrito acuerdos marco de cooperación y asistencia económica.