Yogyakarta. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, dijo que veía efectos positivos y negativos de una "complicada" reforma tributaria en Estados Unidos, incluyendo un fuerte crecimiento a corto plazo que se arriesga a sobrecalentar la economía estadounidense y una problemática alza de la deuda.

Lagarde dijo a Reuters en una entrevista este jueves que los recortes de impuestos pueden impulsar la tasa de crecimiento de Estados Unidos en alrededor de 1,2 puntos porcentuales en los tres años hasta 2020, lo que debería ayudar a impulsar el crecimiento y el comercio global por al menos unos pocos años.

"Al punto que el crecimiento es mayor en Estados Unidos y como Estados Unidos es una economía muy abierta, probablemente aumente la demanda desde el país a otras economías en todo el mundo, y eso también es positivo", comentó Lagarde durante un viaje de una semana a Indonesia.

La enorme reforma tributaria, que reduce el impuesto máximo a las empresas desde un 35% a un 21% y simplifica muchas provisiones, cumplió con algunos consejos del FMI de que Washington adopte un código tributario corporativo más simple y eficiente.

"Debido a que la economía estadounidense ya está creciendo, podría tener un impacto de sobrecalentar la economía, lo que podría aumentar los salarios y elevar la inflación". Christine Lagarde.

Sin embargo, Lagarde advirtió que el plan amenaza con acelerar la inflación.

"Debido al impacto de estímulo que tendrá en el crecimiento y debido a que la economía estadounidense ya está creciendo a capacidad total, bien podría tener un impacto de sobrecalentar la economía, lo que a su vez podría aumentar los salarios -algo bueno- elevar la inflación e implicar un endurecimiento de la política monetaria, con alzas de las tasas de interés", afirmó.

El nuevo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, William Powell, dijo a legisladores estadounidenses que se ceñirá a una postura de alzas "graduales" de tasas de interés este año.

No obstante, Lagarde dijo que una preocupación mayor era el incremento de los déficit presupuestarios y de la deuda estadounidense que, afirmó, empezarían a reducir la tasa de expansión económica a partir de 2022.