Pekin. Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Popular de China, ha pedido un control más estricto sobre los derivados y advirtió que el sistema financiero mundial sigue siendo bastante frágil.

Zhou hizo sus comentarios a un grupo de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de los 20 países desarrollado y emergentes en Washington.

Zhoy y el ministro de Finanzas Xie Xuren no mencionaron el yuan, según un resumen de sus comentarios publicados en el sitio en internet del ministerio de Finanzas, www.mof.gov.cn.

Xie instó a los países desarrollados a considerar el impacto que tendría sobre la economía mundial el retirar las políticas de estímulo contra la crisis, especialmente en los países en desarrollo.

El reafirmó que Pekín buscaría una postura monetaria relajada apropiada.

Zhou reconoció que el riesgo financiero sistémico está siendo reducido. Pero pidió mayor cooperación para acercar las diferencias y crear un orden financiero mundial más estable y seguro.

El también exigió más transparencia y regulación, especialmente a los derivados, que según muchos jugaron un papel clave en la crisis de los mercados financieros mundiales.

"Deberíamos fortalecer la supervisión del mercado de derivados del mercado no oficial, porque el nivel de desarrollo del mercado de derivados de cada país es diferente, deberíamos implementar criterios de manejo unificados", sostuvo un comunicado citándolo.

Luego de pasar meses bajo presión de Estados Unidos, Europa y otras potencias económicas, la política monetaria de China no fue criticada el viernes en la reunión del G-20.

Eso podría ser una señal de que los elaboradores de política esperan que China permita que el yuan reanude su alza a su propio tiempo. Muchos funcionarios dijeron que no tiene sentido agregar presión exterior ahora, lo que en cualquier caso sería contraproducente.