Jorge Capitanich anunció que el gobierno, a través del Banco Central, regulará “adecuadamente las tasas para que los bancos dejen de cobrar en forma usuraria a los consumidores”.

Subrayó que esas entidades “pretenden quitar parte del poder adquisitivo al consumidor para afectar la tasa de crecimiento de la economía, y es necesario plantearlo con mucha precisión”.

Subrayó que esa “es la estrategia que emplean grupos económicos y financieros en nuestro país, es bueno que se sepa y el Estado intervendrá para regular esta cuestión”.

El jefe de ministros relató la estrategia que se observa por parte de grupos económicos y mediáticos concentrados y opositores al gobierno, que “primero descalifican el método de medición a través de índices falsos, de operaciones de prensa, a través de decir que el índice del precios del mes de mayo ante la divulgación del índice de precios al consumidor a nivel urbano se divulgue”.

“El índice de precios que divulga el Indec a partir de esta nueva metodología tiene 230 mil mediciones, 160 encuestadores, 6 canastas y un sistema que integra la población urbana federal de todo el país".

"Los opositores inventan estadísticas truchas y falsas, organizaciones no gubernamentales -que no tienen ni métodos ni sentido- exponen metodologías inconsistentes con el objetivo de favorecer al sistema financiero“, sostuvo.

Dijo que actúan con la siguiente maniobra: “primero divulgan un índice supuestamente superior al oficial para inducir a incrementar la posición del dólar futuro para propiciar una devaluación, y garantizar doble tasa de ganancias por comercialización de divisas y por el exprés de la tasa de interés”.

Luego añadió que “lo hacen a través de la entidad financiera original como bancos con respaldo y con participación de publicidad en los medios de comunicación, con economistas que lo usan para divulgar sus intereses y tienen una participación muy importante en el discurso público”.

Acotó que “tienen la entidad financiera, una compañía colateral y a su vez mecanismos usurarios de préstamos personales. Logran que una tasa de interés teóricamente del 26% y a través de su compañía financiera la eleva al 80%, y a través de otras operaciones colaterales la llevan al 221%”.

Remarcó que “es hora que el Banco Central regule adecuadamente las tasas para que los bancos dejen de cobrar tasas usurarias a los consumidores".

"Lo que pretenden es quitar parte del poder adquisitivo al consumidor para afectar la tasa de crecimiento de la economía y es necesario plantearlo con mucha precisión. Esta es la estrategia que emplean grupos económicos y financieros en nuestro país, y es bueno que se sepa y el Estado intervendrá para regular esta cuestión”, concluyó.