Berlín. Grecia está en una encrucijada y tendrá que implementar "reformas estructurales mucho más estrictas" para evitar una cesación de pagos, dijo el jefe de la misión del Fondo Monetario Internacional para Atenas, Poul Thomsen, según fue citado por un diario alemán el sábado.

El comentario sugiere que aún no está claro si las conversaciones en curso sobre un vital tramo de asistencia para Grecia concluirán en forma positiva, ante las dudas sobre su disposición para aplicar reformas, en un contexto de huelgas y disturbios.

"Grecia está en una encrucijada", dijo Thomsen, citado por el Welt am Sonntag. "Está claro que el programa no funcionará si las autoridades no toman la senda que requiere reformas estructurales mucho más estrictas que aquellas que hemos visto hasta ahora", sostuvo.

El viernes, el FMI descartó un comunicado del Gobierno griego que decía que ya se había completado el acuerdo sobre la ayuda.

"Va a ser dos pasos adelante y uno atrás", dijo Thomsen. "El Gobierno griego entiende que muchos de los cambios más difíciles vienen más adelante. Al mismo tiempo, el malestar político y social está creciendo", comentó.

Atenas podría quedarse sin fondos a mediados de noviembre si no se desembolsa el nuevo tramo de asistencia por unos 8.000 millones de euros, aumentando el riesgo de un incumplimiento de pagos que hundiría a la zona euro aún más en una crisis que golpea a los mercados mundiales.

Los inspectores del FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), conocidos como la "troika", reanudaron la semana pasada su revisión del avance griego bajo un plan de rescate multimillonario, tras haber dejado Atenas cuatro semanas antes en medio del desacuerdo sobre cómo arreglar las finanzas del país.

"Los griegos creen que alcanza con hacer leyes", dijo Matthias Mors, de la Comisión de la Unión Europea (UE), al Welt am Sonntag. "Pero se requiere tiempo para la implementación. Y usualmente faltan las estructuras correctas, por ejemplo, en la administración tributaria".

Un alto funcionario de la troika dijo el miércoles a Reuters que los inspectores probablemente den luz verde a la ayuda, pero que eso no estaba garantizado.

Primero, la UE y el FMI quieren recibir más detalles sobre la implementación y el impacto de los planes anunciados el mes pasado para reducir la fuerza laboral del sector público y aumentar los impuestos a fin de tapar un agujero fiscal mayor de lo previsto, dijo el responsable.

Atenas sacudió a los mercados financieros al anunciar que incumpliría las metas para el déficit del 2011 fijadas como condición para el rescate que busca evitar la bancarrota, pese a una serie de alzas impositivas y recortes del gasto.

Thomsen dijo que nunca había visto unas protestas contra las medidas de austeridad tan intensas como las de Grecia.

"A veces la gente expresa su frustración de formas muy desagradables", dijo. "Ese es uno de los aspectos feos de mi trabajo. Y la intensidad de eso aquí es nueva para mí", agregó.