Hangzhou. La economía mundial ha sufrido ocho años de crisis y es de gran importancia que China, como presidente rotatorio del Grupo de los 20 (G20), que une a las mayores economías del mundo, haya decidido centrar la cita en la recuperación de crecimiento, dijo este viernes Angel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El G20, la principal plataforma de cooperación económica internacional, se ha comprometido con un aumento del 2 por ciento del crecimiento desde 2014 a 2018, una meta establecida durante la cumbre de 2014 en Australia, pero "estamos sólo a mitad de camino", señaló Gurría a Xinhua en una entrevista realizada antes de la 11ª Cumbre del G20.

De entre decenas de temas posibles para ser tratados en la cumbre, China ha colocado al crecimiento en el centro de la agenda, apuntó el jefe de la OCDE, quien describió este esfuerzo como un gran logro.

"Es muy importante porque, francamente, este es el mayor desafió", indicó Gurría, citando los altos niveles de desempleo y la creciente desigualdad en todo el mundo. "Hay que pensar en cuáles son los verdaderos problemas".

La OCDE, agregó, ha estado trabajando estrechamente con Beijing desde el comienzo de su presidencia del G20.

Comentando sobre el tema de la Cumbre del G20 de este año, "Hacia una Economía Mundial Innovadora, Vigorizada, Interconectada e Inclusiva", Gurría especificó que la innovación es precisamente la herramienta necesaria para invertir la falta de crecimiento y la caída de la productividad.

El concepto amplio de innovación, que generalmente se refiere al uso de las últimas tecnologías e invenciones, no solo impulsará el crecimiento, sino también atraerá más empleos y mejores remuneraciones, añadió.

"El puente entre estas cosas a veces parece una contradicción. Se trata precisamente de cómo hacer el mejor uso de la innovación", dijo.

En cuanto a sus expectativas para la cumbre, que durará dos días y se inaugurará el domingo, Gurría dijo que confía en que será todo un éxito.

"Creo que tenemos una agenda muy sólida creada por China", señaló Gurría, añadiendo que al mismo tiempo hay "muchos deberes" que hacer porque objetivos como el desarrollo y el comercio nunca se acaban.

Lo que es importante en cada cumbre del G20, subrayó, es capturar un buen diagnóstico del momento y no perder la continuidad con la rotación de la presidencia.

Además el jefe de la OCDE destacó la importancia del consenso para resolver de manera efectiva muchos de los problemas económicos globales en áreas como el comercio, la inversión, las finanzas y los precios de las mercancías.

"Podemos discrepar sobre algunas cosas, pero hay que tratar lo fundamental de manera colectiva", concluyó.

La OCDE, fundada en 1961, está compuesta hoy en día por 35 países miembros y organiza diálogos y estudios cada año para proporcionar sugerencias con el objetivo de conseguir mejores políticas gubernamentales.