Tokio. El gobernador del Banco de Japón, Masaaki Shirakawa, ofreció este miércoles una evaluación sombría del panorama económico del país, mientras la crisis de deuda de la zona euro golpea a las bolsas y mantiene al yen en niveles persistentemente altos.

Sus declaraciones se conocen un día después de que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijera que la economía estadounidense está "cerca de tambalearse", en una señal de la creciente preocupación de los banqueros centrales por los riesgos que emanan desde Europa.

El Banco de Japón dejaría estable su política monetaria al final de una reunión de dos días este viernes, pero ha dicho que está listo para actuar si la desaceleración del crecimiento global y las turbulencias en los mercados amenazan con descarrilar la recuperación del país.

"Mantengo una visión muy severa de la economía de Japón y de sus perspectivas", dijo Shirakawa al Parlamento, al ser consultado por un legislador si coincidía con la visión de que el país enfrentaba varios riesgos, como el alza del yen.

"Teniendo en cuenta esta visión, el Banco de Japón ha llevado a cabo un potente estímulo monetario", agregó.

Shirakawa tiende a usar un lenguaje más fuerte sobre la debilidad de la economía japonesa en el Parlamento, para reflejar el tono más estridente de las quejas de los legisladores y sus demandas para que el banco central actúe.

El banco central nipón ha dicho que la economía japonesa reanudaría una recuperación moderada hacia fines de este año, pero ha advertido que hay riesgos en el horizonte por la desaceleración global y la crisis europea.

Sobre esa base, las declaraciones de Shirakawa están mayormente en línea con esa visión y muestran el temor del banco central por los potenciales daños que podría tener en la confianza de las empresas la fortaleza del yen y la caída de las acciones.