Washington. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, culpó este miércoles a las políticas "erróneas" del gobierno de George W. Bush por el enorme aumento en los déficits fiscales del país y llamó a terminar con los recortes tributarios para los ciudadanos más ricos.

A pocos meses de las elecciones legislativas de noviembre, Geithner se metió de lleno en la discusión sobre quién tiene la culpa de los déficits presupuestarios récords e intentó contrarrestar las críticas de la oposición republicana, que a menudo caricaturiza a los demócratas como partidarios de un fuerte gasto y de altos impuestos.

Durante una conferencia del Centro para el Progreso Estadounidense y el Foro de Acción Estadounidense, Geithner afirmó que extender las rebajas impositivas a aquellos que ganan más de US$250.000 al año, sólo incrementará los déficits.

"Endeudarse para financiar rebajas tributarias para el 2% más rico sería un error fiscal de US$700.000 millones", afirmó Geithner.

"No es la receta que la economía necesita ahora y el país no puede permitírselo, agregó.

El déficit fiscal de Estados Unidos, que llegó a un récord de US$1,41 billones en el año fiscal 2009, molesta a muchos votantes justo en momentos en que la popularidad del presidente Barack Obama sufre el descontento de los ciudadanos por la lenta recuperación de la economía.

Geithner recordó los superávits fiscales registrados en el gobierno de Bill Clinton a fines de la década de 1990, contrastándolo con lo ocurrido después durante la administración Bush, que según dijo disparó la deuda fiscal, lo que causó que los ingresos de los estadounidenses se estancaran y se crearan pocos empleos.

"Hoy estamos viviendo con el daño que causó esa equivocada política", dijo Geithner y agregó que el país necesitaba tomar un nuevo curso en ese sentido.

"Más que recrear una falsa prosperidad generada con deuda y traspasarle la cuenta a la próxima generación, necesitamos recuperar a Estados Unidos con una política fiscal y tributaria pro crecimiento", añadió.

Está previsto que las rebajas de impuestos aplicadas por el gobierno de Bush expiren a fines de este año. La oposición republicana desea que se extiendan, ya que si no se hace esto, implicaría de hecho un alza tributaria que podría dificultar aún más la débil recuperación.

El Congreso debe decidir cualquier extensión de las exenciones tributarias. Si la tasa máxima expira, volverá a ubicarse entre 36 y 39,6%, desde el rango actual de 33 y 35%.

Geithner ha argumentado que terminar con los recortes afectará a sólo 1 ó 2% de la ciudadanía.

El jefe del Tesoro dijo el martes en un editorial del diario New York Times que la economía estadounidense estaba avanzando, pero admitió que "tiene un largo camino que recorrer antes de alcanzar todo su potencial".