"Me deberían explicar cómo se hace o cómo debería hacer un juez, o cómo puede tomar un juez una decisión que implica alterar el contrato de partes, cuando una de las partes cumple regularmente con sus obligaciones", recalcó Jorge Capitanich.

El jefe de gabinete afirmó que "los inversores deben mirar con mucha rigurosidad" y "preocuparse" acerca de cómo funciona un sistema judicial "si un juez decide y altera un contrato en nombre de la ley".

Señaló Capitanich que "muchos funcionarios en Estados Unidos dicen que el Poder Judicial es independiente, pero la verdad es que no es independiente de la acción de los fondos buitre, porque muestra clara parcialidad, y se observa con mucha rigurosidad cómo un juez, a través de un fallo, pretende violar un contrato entre partes".

"Si ese es el sistema judicial de Estados Unidos que dicen que es independiente, que da seguridad jurídica y confiabilidad, entre comillas, a los inversores, la verdad es que es para preocuparse", puntualizó Capitanich en la habitual conferencia de prensa matutina en la Casa de Gobierno.

Reafirmó el Jefe de Gabinete que "la Argentina paga, y en virtud de ello estamos cumpliendo con las obligaciones" con sus acreedores, e insistió en que el juez Griesa "ha cambiado las reglas y ha promovido claramente la colisión objetiva de derechos".

"Esta disquisición técnica o este eufemismo de pretender considerar default técnico en realidad es una maniobra promovida por un juez de Nueva York, pero no por la Argentina, que ha mostrado vocación de pago y garantía en el cumplimiento de sus obligaciones", dijo.

Capitanich evaluó que "no hay ninguna relación directa" entre la posición de Estados Unidos, que ayer no acompañó la declaración de apoyo de la OEA a la Argentina en el tema de los fondos buitre, "y la decisión del juez" Griesa, pero "marca implícitamente la decisión de Estados Unidos en la materia".

La Organización de los Estados Americanos, en una reunión realizada ayer en Washington, aprobó una declaración de "respaldo a la posición de Argentina en la reestructuración de su deuda soberana", en la que calificó como "esencial para la estabilidad y predictibilidad de la arquitectura financiera internacional, garantizar que los acuerdos alcanzados" sean "respetados".

Estados Unidos no acompañó el documento y pidió agregar una nota al "pie de página" en la que manifestó "que no puede dar apoyo a la declaración y hace notar que el tema sigue su curso en el proceso judicial estadounidense".

"Me deberían explicar cómo se hace o cómo debería hacer un juez, o cómo puede tomar un juez una decisión que implica alterar el contrato de partes, cuando una de las partes cumple regularmente con sus obligaciones", dijo.