"Se intentó socavar los cimientos del proceso de reestructuración de la deuda soberana más exitosa de la historia reciente de la humanidad", dijo Capitanich en su habitual conferencia de prensa matutina en Casa de Gobierno.

Agregó que el proceso de reestructuración de la deuda fue exitoso porque se logró "sin la participación de ningún organismo internacional de crédito (FMI), y porque generó una adhesión voluntaria del 92% de los acreedores", dijo Capitanich.

Explicó que la reestructuración implicó "una quita de carácter sustantivo que permitió el ahorro de entre US$75.000 a US$81.000 millones, que garantizó la capacidad de pago sin afectar el crecimiento, el desarrollo económico, el empleo y la distribución equitativa de la riqueza".

Finalmente, el jefe de Ministros advirtió que si esta decisión de la Corte de Estados Unidos se proyecta al resto de los bonistas, Argentina tendría que pagar a los acreedores que tampoco adhirieron al canje 15.000 millones de dólares (7% de los acreedores) con el consecuente impacto que tendría sobre las finanzas argentinas.