Santiago.  La probabilidad de intervenir en el mercado cambiario chileno es más alta hoy que hace tres meses atrás, admitió el presidente del Banco Central, José De Gregorio.

En una entrevista al Diario Financiero publicada este viernes, el jefe del instituto emisor reconoció que la fuerte apreciación del peso chileno frente al dólar y sus efectos en la economía se ha tomado parte de la agenda del Banco Central.

"Hay que monitorear (el tema cambiario), aunque sin duda hoy es más probable una intervención que hace tres meses", dijo el funcionario.

No obstante, aclaró que "si se justificara intervenir, lo estaríamos haciendo".

De Gregorio señaló que, a diferencia del año pasado, no es necesario imponer un encaje para detener una posible entrada masiva de capitales en este momento, pero no descartó colocar controles si esta situación se revierte.

"Si fueran a entrar muchos capitales, porque nuestra economía tiene tasas de interés altas, como ocurrió en su momento, podríamos imponer controles de capital", aseveró.

El Banco Central inició en junio un proceso de alza gradual de su Tasa de Política Monetaria (TPM) tras mantenerla por casi un año en el mínimo histórico del 0,5%, para combatir los efectos de la crisis global y del devastador terremoto de febrero.

Tras realizar varios incrementos de 50 puntos base en la tasa clave de política, la entidad subió la TPM en sólo 25 puntos base en octubre para colocarla en un 2,75%.

Pero el jefe del Banco Central considera que este incremento moderado no constituye una tendencia.

"La única tendencia clara es que tiene que haber un retiro del estímulo monetario, la velocidad y la magnitud es algo que tenemos que ir evaluando con anticipación, de manera que no tengamos que hacer un ajuste mas severo en el futuro", apuntó.

El funcionario desestimó haber tenido problemas con el gobierno y señaló que la coordinación con las autoridades del Ministerio de Hacienda son muy buenas.

En relación al escenario internacional, De Gregorio indicó que si bien hay un panorama complejo, no veía una "guerra cambiaria".

"Hay muchas tensiones, está todo muy fluido, hay muchos países que están tomando medidas, hay un ambiente extremadamente complejo en materia cambiaria, pero en estos momentos no hay una manipulación cambiaria masiva en el mundo", concluyó.