Santiago. A medida que la economía chilena se recupera de la recesión del año pasado, uno de los mayores desafíos que enfrenta es el ritmo al que se retira el estímulo monetario, dijo este martes el presidente del banco central, José de Gregorio.

En 2009, el banco central, en una medida sin precedentes, redujo la tasa de referencia en más de ocho puntos porcentuales a un mínimo histórico del 0,5%.

En los últimos cinco meses, el banco comenzó a retirar su estímulo, elevando la tasa de interés de referencia al 2,75%.

Sin embargo, indicó, el estímulo continuará siendo retirado a un ritmo que dependerá de la economía global.

De Gregorio señaló que hay que impulsar el crecimiento, pero que éste debe ser sustentable y no generar presiones inflacionarias.

Entre junio y septiembre, el banco central elevó la tasa de referencia en 50 puntos bases cada mes. En octubre, la entidad desaceleró el ritmo de los incrementos y elevó la tasa de referencia un cuarto de punto porcentual, lo que fue atribuido por analistas, en parte, al fortalecimiento del peso frente al dólar.

En las últimas semanas, el peso se ha negociado en niveles máximos de dos años frente al dólar, y los exportadores han exigido al banco central que intervenga.

En una presentación en una conferencia del grupo industrial Sofofa, De Gregorio hizo referencia a la fortaleza del peso y dijo que la apreciación era el resultado de la pérdida de terreno a nivel global del dólar.

El presidente del banco central indicó que pese a la solidez nominal del peso, éste se encuentra en línea con sus indicadores fundamentales de largo plazo.

Agregó que si el banco decide intervenir en el mercado cambiario local, esta decisión se anunciará con tiempo.

En los últimos 10 años, el banco central sólo ha intervenido tres veces.