La fórmula alternativa a la del equipo económico que propondrá el presidente José Mujica al Consejo de Ministros y al Frente Amplio para bajar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) consiste en reducir cinco puntos porcentuales ese tributo para el 30% más pobre de la población, según informaron allegados al mandatario.

Mujica aspira a que la renuncia fiscal que tendrá el país logre tener un impacto distributivo potente y por eso intentará convencer a su gabinete y a la coalición de izquierda que es necesario dejar de lado aquella idea original de una rebaja generalizada e ir a un modelo más focalizado en los sectores más vulnerables.

La intención del presidente es mantener la devolución total de IVA para las familias beneficiarias de la tarjeta que otorga el ministerio de Desarrollo Social (Mides), tal como preveía el anteproyecto de ley elaborado por el Ministerio de Economía, pero a su vez complementarlo con un beneficio extra exclusivo para los más pobres.

Además, quiere que en esa población la rebaja sea para todos los productos y no solo para los comprendidos en la canasta básica del Mides, que son los alimentos y artículos de limpieza y tocador.

Pese a que bajar dos puntos porcentuales forma parte del plan de gobierno del Frente Amplio (FA), el argumento que lleva el presidente y los suyos para lograr imponer su posición es que el mayor compromiso asumido ante la ciudadanía en la campaña electoral fue eliminar la indigencia y reducir a la mitad la pobreza.

Deberá convencer a la otra línea ideológica que integra el gobierno, liderada por el vicepresidente Danilo Astori. Desde el vamos, sabe que no será fácil.
Fue Mujica quien mandó a frenar la llegada al Parlamento de la iniciativa elaborada por el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, según informó el sábado El Observador en base a declaraciones del mandatario. Eso cayó muy mal en las filas astoristas.

El texto original del equipo económico establecía que los beneficiarios de los planes Mides tendrían devolución total del IVA por sus compras mientras que el resto de la población podría beneficiarse con una rebaja de dos puntos porcentuales de ese gravamen siempre y cuando las compras fueran realizadas con tarjetas de crédito o débito.

Allí está otro de los argumentos de Mujica para frenar el proyecto tal como está. No quiere que la rebaja de IVA fomente el endeudamiento. El mandatario está de acuerdo con que la rebaja se haga con tarjetas de débito pero no de crédito.

El anteproyecto de ley de Economía está encajonado en Presidencia dado que Mujica no lo comparte. El mandatario aspira a reafirmar el carácter de izquierda de su gobierno y dará la batalla política para lograr que la renuncia fiscal prevista no vaya a todos los uruguayos para seguir fomentando el consumo sino directamente a quienes más lo necesitan. Mujica llevará el debate a los ámbitos de discusión del Frente Amplio en busca de respaldo. “Es la fuerza política la que debe decidir”, dijo el presidente. En esos ámbitos, las aguas están divididas y habrá una fuerte puja en la que se pondrá a prueba el liderazgo de Mujica.

La idea de bajar el IVA fue defendida desde un comienzo por Astori. El líder de Asamblea Uruguay la presentó como una bandera política cuando competía con Mujica por ser el candidato único de la izquierda en las internas y luego logró que formara parte del plan de gobierno. Sorprendido ante la marcha atrás del presidente, Astori intentará dar revertir su posición y lograr apoyos en la interna partidaria.

“Me enteré de esta posición del presidente por la nota de El Observador y me sorprendió mucho porque nunca lo había planteado ni al ministro de Economía (Fernando Lorenzo) ni a mí. Nosotros lo expusimos hace más de tres meses en el Consejo de Ministros y nunca recibimos objeciones o comentarios de su parte”, dijo el vicepresidente.

Astori expresó que no seguirá el camino de debatir públicamente y que antes recorrerá “el sendero institucional”. “Es muy importante lo que está en juego. Es el programa del Frente Amplio, votado por su Congreso y por la ciudadanía. Por lo tanto, mi deber es hablar en primer lugar con el presidente y por eso en este momento estoy haciendo intentos por concertar una entrevista personal lo antes que se pueda”, dijo el sábado. La sorpresa para Astori es inmensa ya que poco antes de enterarse del freno presidencial a la iniciativa él mismo había adelantado que ese proyecto era una prioridad legislativa para el año que viene.

La decisión de Mujica es respaldada por el Movimiento de Participación Popular (MPP). La principal figura de ese sector, la senadora Lucía Topolanksy, adelantó la posición de la principal fuerza de la coalición y dejó claro que será el escudo de Mujica en la interna.

“Algunos, después de hechos los cálculos, vimos que los costos que tiene para el Estado la rebaja de dos puntos de IVA, no se traducen en la distribución de la riqueza y en beneficio a los sectores más desprotegidos. Entonces vimos con buenos ojos que la rebaja de dos puntos de IVA fuera redireccionada y así lo propusimos. El tema se tendrá que discutir y acordar y saldrá producto de ese acuerdo”, declaró Topolansky a El Espectador.