La Justicia argentina investigará al empresario Lázaro Báez, afín al fallecido expresidente Néstor Kircher, quien fue denunciado este lunes por su presunta implicación en una operación de blanqueo de dinero a través de paraísos fiscales.

La denuncia fue presentada por la diputada Elisa Carrió, de la opositora Coalición Cívica, tras la emisión en un programa de televisión de un vídeo grabado con cámara oculta en el que se destapa la supuesta trama.

En las imágenes emitidas el domingo por la noche, Leonardo Fariña, un contable conocido en el mundo de la farándula por ser el marido de una modelo, desvela el entramado financiero y apunta directamente a Báez como el encargado de enviar el dinero al exterior.

Fariña asumió su participación como mano derecha de Báez y explicó, además, que ese entramado estaba compuesto por más de 50 sociedades anónimas falsas mediante las que el dinero negro iba a parar a cuentas radicadas en paraísos fiscales.

En el mismo programa de televisión, Federico Elaskar, propietario de una de las financieras empleadas para dar salida al dinero, corroboró lo afirmado por Fariña.

Para la trama de blanqueo se armaron, dijo, "entre 40 y 45 sociedades offshore en Belice, Panamá, Seychelles y distintos paraísos fiscales poco regulados".

El encargado de llevar adelante la investigación es el magistrado Sebastián Casanello, aunque Carrió realizó en primera instancia la denuncia ante el juez Julián Ercolini, quien en 2008 investigó ya una supuesta asociación ilícita entre Néstor Kirchner y Lázaro Báez.

Kirchner, fallecido en 2010, fue el esposo y antecesor en el cargo de la actual presidenta argentina, Cristina Fernández.