Shanghái. El mecanismo de conexión entre las bolsas de Shanghái y Hong Kong, que supondrá un paso histórico en la apertura financiera china y ayudará a la internacionalización del yuan, empezó a funcionar este lunes entre el principal mercado de valores chino y el de la ex colonia británica.

El mecanismo, que hace posible desde hoy conectar ambas bolsas, para abrirse mutuamente sus mercados de capitales, permite por primera vez a los inversores de Hong Kong comprar y vender acciones "designadas" para ello por los reguladores en la Bolsa de Shanghái, y viceversa, a través de un sistema experimental de conexión.

Su puesta en marcha se enmarca en los esfuerzos del Gobierno chino por internacionalizar su moneda, el yuan, cuyo uso como divisa de reserva y para el comercio mundial está impulsando en los últimos meses, con el fomento por todo el planeta de "capitales del yuan", especializadas en este tipo de servicios en la moneda china.

Ciudades como Londres, París, Fráncfort y Luxemburgo, en Europa, Hong Kong, Singapur, Seúl, Taipei y Macao, en Asia, y Toronto, en América, ya han sido autorizadas por el banco central chino para canalizar el comercio y la clarificación del yuan desde sus regiones, y Montevideo estudia sumarse al proceso desde Sudamérica.

A esto se suma además la meta de Pekín de que Shanghái se convierta para 2020 en un centro financiero con la influencia mundial de Londres o Nueva York, para lo que la dotó en 2013 de la única Zona Piloto de Libre Comercio de China (ZPLC), desde donde planea liberalizar los tipos de interés y el propio cambio del yuan.

Ahora el mecanismo de vínculo de Shanghái con Hong Kong puede suponer una vía perfecta de aprendizaje de prácticas internacionales para la Bolsa de Shanghái, señaló a Efe Calvin Tang (Deng Zhaofeng, en mandarín), vicepresidente del fondo Vantage Capital en Shanghái, especializado en operaciones bursátiles en Hong Kong desde China.

En su opinión, este sistema piloto sirve para dos cosas: fomentar la internacionalización del yuan, ya que para que sea una divisa de reserva y comercio mundial de verdad debe poderse usar desde fuera de China para invertir en bolsa, y "optimizar el funcionamiento de Shanghái hasta la altura de los estándares internacionales".

Con todo, no es un mecanismo de interconexión completa, comentó, sino de "conexión a medias", dado que, al igual que otros sistemas anteriores de inversión foránea muy limitada, se rige por un sistema de cuotas que permite a la vez abrir en parte el mercado, importar procedimientos y expertos desde Hong Kong, y controlar los riesgos.

"Los reguladores chinos siempre están preocupados por los riesgos y tratan de mantener la seguridad y la estabilidad de su divisa", lo que tiene un papel vital en el comercio y en toda la economía del gigante asiático, que crece cada vez más despacio, de ahí la cautela, recordó.

En efecto, el propio presidente de la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV), Xiao Gang, dijo hoy durante la ceremonia de apertura en Shanghái que el nuevo vínculo ofrece "un nuevo modelo, por el cual las operaciones son cómodas y los riesgos controlables" para inversiones transfronterizas entre ambos parqués.

"Al promover la internacionalización del yuan y sus posibilidades de convertibilidad, se va a impulsar a gran escala su posición de fortaleza en el futuro mercado internacional", reiteró por su parte a Efe el doctor Mao Yanbing, de la Escuela de Economía de la Universidad de Shanghái (Shangda), que señaló otro factor.

"La conexión entre ambas bolsas puede alterar la estructura de la bolsa de Shanghái y cambiar su sistema de fijación de precios para las acciones de tipo A (denominadas en yuanes)", que pasarán a estar cada vez más en manos de inversores institucionales externos, con una menor proporción de accionistas individuales chinos, dijo Mao.

"Este cambio encaja con lo que es más habitual internacionalmente y con las reglas del mercado, así que favorecerá la estabilidad del mercado de valores de China", aseguró, aunque ve posibles factores de riesgo en todo el "dinero caliente internacional que va a entrar al mercado chino", que traerá "estrés" al sistema financiero local.