Excelsior.com.mx La corrupción le ha costado al país 341 mil millones de pesos (US$22.848M) al año, a precios actuales, revelan cálculos del observatorio económico México ¿cómo vamos?.

De acuerdo con el grupo de expertos en economía, que presentó el Semáforo Económico Nacional 2014, los empresarios dejan de invertir en la medida que aumentan la percepción y los costos de la corrupción.

Los cálculos de la agrupación están basados en un indicador del Fondo Monetario Internacional, que mide ese efecto y que establece que un aumento de 10% en la corrupción genera una pérdida de 2% en el crecimiento del PIB.

Viridiana Ríos, directora general del observatorio, mencionó que el nivel de corrupción representó 15% de la inversión pública de 2014.

PIB sería 2% mayor si baja la corrupción. La productividad es la principal vía de transmisión por lo cual bajaría el crecimiento

Un aumento de 10% en la percepción de corrupción en México bajo el indicador que mide el Fondo Monetario Internacional, genera una pérdida del valor en pesos del Producto Interno Bruto (PIB) del país de 2 por ciento, de acuerdo a una estimación del observatorio económico de México ¿cómo vamos?.

Lo anterior significa que la economía deja de producir en promedio el valor equivalente a la mencionada proporción, en la medida en que aumenta la percepción de corrupción, y no implica que sea el costo total de los actos de corrupción que se cometen en el país.

Con esto, en 2014 el valor del PIB dejó de ser mayor en un monto equivalente a 341 mil millones de pesos, los cuales se habrían incorporado a la economía si se hubiese reducido la percepción de corrupción.

Productividad del capital, el canal de transmisión. Durante la presentación del semáforo económico nacional 2014, Viridiana Ríos, directora general del observatorio, comentó que el mecanismo de transmisión de la percepción de corrupción a un más bajo crecimiento se da por la vía de la productividad del capital, es decir la relación entre el PIB y la inversión total, la cual también deja de crecer 2 por ciento cuando en el país los ciudadanos y los empresarios creen que hay más corrupción.

Esta pérdida en la productividad del capital se refleja en un menor monto de inversión, misma que no se incorpora al valor monetario total del PIB, por lo cual el nivel observado de lo producido en la economía es inferior a lo que podría ser.

La directora general de México ¿cómo vamos? explicó que la estimación está basada en un estudio académico de Johann Graf Lambsdorff, entre ellos México, y que concluyó que el promedio general de los países analizados es que la productividad del capital disminuye dos por ciento cuando aumenta la percepción corrupción, y ello actúa como la válvula de transmisión hacia un menor monto del valor de producción de bienes y servicios en la economía nacional.

Otros costos de la corrupción. Viridiana Ríos comentó otros costos que han estimado del impacto económico de la corrupción. Por un lado, destacó que el nivel de corrupción representó el 15 por ciento de la inversión pública de 2014, por lo que la inversión productiva el año pasado pudo haber sido mayor en 84 mil millones de pesos en ausencia de corrupción.

Si se tiene en cuenta que la reducción del gasto anunciado por Hacienda fue de 124 mil millones de pesos, el recorte pudo haber sido sólo una tercera parte de lo que se hizo si se redujera la corrupción. Es decir, no hay mejor recorte presupuestal que un recorte a la corrupción”, añadió.

Datos adicionales que dio Ríos fueron los siguientes: la inversión privada pudo haber sido 2 mil millones de pesos mayor en 2014, y al país habrían entrado mil millones de dólares más por inversión extranjera directa, de haberse reducido la corrupción.

Por su parte Verónica Baz, directora del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), señaló que México decreció como uno de los países donde se reubican inversiones, ya que en 2011 recibía 70% de los flujos que salían de otros países, pero por causa de la corrupción y la inseguridad, en 2014 recibió sólo 29% de dichos flujos, según datos de la consultora Alix Partners.