El ejecutivo de la firma nacional, que días pasados cumplió 75 años de fundación, invita a sus colegas a una reflexión que los lleve a trabajar en mayor armonía, igualdad de condiciones y con el objetivo único de hacer de nuestro país un lugar donde todos podamos vivir seguros y felices.

“Analicemos los factores más importantes que nos impiden lograr este objetivo: nos informábamos en estos días que Paraguay había perdido puntos de competitividad, y una de las razones principales de esta pérdida fue causada por la corrupción imperante. Para que haya corrupción son indispensables el que corrompe y el que está dispuesto a ser corrompido. Con el inicio de nuestra joven democracia hemos heredado 34 años de la perniciosa conducta de hacer de la corrupción una práctica común en el trabajo, en el comercio y en la política; y 22 años después el reaprendizaje sigue siendo bastante arduo”, aseveró.

Sobre el punto advirtió que si pretendemos una sociedad más segura “entonces paguemos los impuestos que nos corresponden, salarios justos con la legalidad exigida, exijamos comprobantes, dejemos la práctica de la doble contabilidad”. Agregó que los empresarios se lamentan por no disponer de infraestructura suficiente y buenas condiciones para el transporte de nuestros productos, “pero al mismo tiempo pegamos el grito al cielo cuando se nos plantea la necesitad de incrementar la carga impositiva para dicho fin”.

Responsabilidad. En ese contexto afirmó que el empresariado tiene una gran responsabilidad social ante la comunidad en donde opera, cual es la de ofrecer oportunidades para superar la pobreza extrema. “Por las estadísticas sabemos que la mayor parte de las personas que pisan las cárceles no han tenido otras posibilidades más que la delincuencia. ¿Qué grado de responsabilidad tenemos si por diversas razones no hemos logrado crear esas oportunidades? A propósito del Día de la Juventud, permítanme recordar que el 60% de la población tiene menos de 30 años, y el 11% no tiene trabajo. De los que tienen trabajo, el 80% carecen de contrato y seguro médico, según los resultados de la Primera Encuesta Nacional de Juventud 2010”, alertó.

Innovar e invertir. Por esas razones, afirmó que todo el empresariado local necesita invertir, innovar y producir con alto valor agregado para dar respuesta a los mercados exigentes y, sobre todo, a la población joven para desarrollar nuestro país. “Son nuestros desafíos producir riqueza, crear fuentes de trabajo y superar de una vez por todas la informalidad. La implementación del impuesto a la renta personal es de suma urgencia. Un impuesto justo, porque paga el que más recibe, y contribuirá, sin dudas, a la transparencia”, subrayó.

Aplicación del IRP. Antes que oponerse al impuesto a la renta personal (IRP), los empresarios deberían exigir su implementación inmediata, pagarlo y luego exigir su buen uso, enfatizó el presidente de Iris, Francisco Cosp. Dijo que con esto Paraguay sería un país serio, respetado, con seguridad jurídica e infraestructura en todos los ámbitos. “Tendremos mayor seguridad en las calles, trabajo para nuestros jóvenes, mayor desarrollo social, todo lo cual redundará finalmente en una mejor calidad de vida para todos”, afirmó Cosp.