Ciudad de México. México debe continuar con sus esfuerzos de diferenciación entre otras economías emergentes, ya que a pesar de los logros, en cierta medida, los mercados siguen evaluando al país como si se tratara de un caso promedio, y, a veces, por debajo de la media de su clase de activos, advirtió el subgobernador del Banco de México, Manuel Sánchez.

Precisó que la diferenciación incluye una mejora de los fundamentos macroeconómicos, con finanzas públicas sostenibles y ajustes de política monetaria oportunos, para consolidar la estabilidad de precios.

En una presentación en la Universidad de York, de Reino Unido del 19 de abril, el funcionario agregó que también se debe continuar manteniendo un sistema bancario bien capitalizado y con alta liquidez.

En su ponencia Is Mexico different from other emerging economies? destacó que las reformas estructurales también deberán implementarse correctamente, y que “el crecimiento potencial del país se incrementará si se logran mejoras en el estado de derecho y la seguridad pública”.

Refirió que desde 2014 la economía mexicana ha venido creciendo alrededor de 2.5 por ciento, tasa ligeramente menor a la de las dos décadas anteriores.

"La perspectiva para la economía mexicana es de una mejoría gradual, junto con la de Estados Unidos. Sin embargo, los riesgos prevalecen, incluido el más importante: una contracción más profunda de lo esperado en la producción petrolera”, advirtió el funcionario del banco central.