A medida que las tensiones por la caída del precio del crudo, del oro y del carbón en el mercado internacional continúan aumentando en Colombia, los pronósticos de crecimiento con miras hacia el próximo año están comenzando a adelgazarse. Pese a que el gerente general del Banco de la República, José Darío Uribe, dejó claro en días pasados durante una conferencia en Madrid (España) que la economía del país atraviesa una etapa de fortaleza que ha permitido resistir choques externos, advirtió que la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) nacional podría llegar a ser menor durante 2015.

“Hacia el año 2015, los riesgos en materia de crecimiento se originan principalmente en el sector externo. En particular, existe incertidumbre por los efectos de la caída del precio del petróleo y por el desempeño de la economía europea”, sostiene un aparte de un informe revelado por el Banco de la República.

A los riesgos que se avistan para la economía del país se suma, según el Emisor, la inquietud que está generando en el mercado local el desmonte de los estímulos económicos que había venido dando Estados Unidos a su economía y que en un comienzo fueron de US$85.000 millones mensuales. “En estas condiciones, la confianza de los consumidores e inversionistas podría verse afectada”, advierte el documento del banco central.

Así las cosas, los pronósticos hechos por el equipo técnico del Emisor y por los codirectores apuntan a que el crecimiento para 2014 será de 5% (para todo el segundo semestre la estimación apunta a 4,6%). Sin embargo, en lo que respecta a 2015, las proyecciones señalan que la expansión del PIB sería de 4,3% por cuenta de la caída del crudo —que está alrededor de US$80— y también, de la descolgada de materias primas como el oro y el carbón.

Desde la perspectiva del jefe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), Sergio Clavijo, durante el segundo semestre del año se ha puesto en evidencia una pérdida de tracción del crecimiento económico que apunta hacia un crecimiento real de 3,8% para todo 2014. En contraste, los pronósticos que ha venido haciendo el Gobierno se mantienen en 4,7% pese a que el precio del barril de petróleo dentro del Marco Fiscal de Mediano Plazo se redujo a menos de US$90.

“Estos vientos de desaceleración local han arreciado por cuenta de la reciente caída en los precios del petróleo. En efecto, el referente del precio Brent se ha ubicado en US$83 por barril, frente a su máximo reciente de US$112 en junio de 2014 (esto significa una caída acumulada del 26%)”, explica un reciente informe de la ANIF, el cual resalta que esta descolgada le ha quitado al país cerca de US$20 por barril en lo corrido del último año. Esto se verá reflejado en la demanda interna, en las cuentas externas del país y por supuesto en un apretón de los ingresos estatales.

Mientras que la tonelada de carbón colombiano está alrededor de US$64 por tonelada y la onza de oro se cotiza en US$1.160 (uno de los precios más bajos de los últimos cuatro años), el Banco de la República dejó ver que en medio de este panorama la recuperación de la economía de Estados Unidos (el principal socio comercial de Colombia) podrá aliviar en parte las tensiones económicas de la mano con una tasa de cambio más alta (la divisa está en $2.100).
El gerente del Emisor manifestó en días pasados que este repunte del dólar está comenzando a tener un papel importante a la hora de amortiguar los choques externos mencionados. “Esto ayuda a amortiguar las sorpresas negativas de la economía mundial como un menor crecimiento de China, lo cual ha llevado a una caída del petróleo. La tarea de la política económica será mantener la confianza en la economía colombiana, en un contexto de incertidumbre”.

Uribe sostuvo que no todo está en contra del país ya que, según él, existe “un marco de política monetaria sólido y creíble” y también un Gobierno que es “responsable fiscalmente”.
Cristian Duarte, analista de estudios económicos de la firma Global Securities, considera que los anuncios hechos por el Banco de la República pueden interpretarse como un reajuste de los pronósticos ligado a la descolgada en los precios del crudo y señala que la visión de crecimiento que da el mercado local para el cierre del año es del 4,9%.

“Para el próximo año ese efecto de la caída del petróleo sería compensado por un dólar fuerte (por encima de los $2.000) y también por los programas de vivienda del Gobierno”, comentó el analista, quien ve que tener un precio del barril de crudo para 2015 por debajo de US$70 no es tan probable.

Por lo pronto, el mercado local y también el Gobierno están a la espera de la reunión de los representantes de las naciones que están dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Allí se definiría al terminar este mes si la meta de producción de 30 millones de barriles de crudo al día se reduce un poco con el propósito de darles un respiro a los precios antes de que termine este año.

Por ejemplo, Fedesarrollo considera que el precio del barril WTI bajará el próximo año a los US$70 y estima que para 2018 llegaría a los US$66. En cuanto al carbón, otra de las preocupaciones energéticas, el centro de investigaciones proyecta que en menos de cuatro años la tonelada del mineral —en un escenario bajo— caería a los US$58 (partiendo de una cotización de US$66).

“En el escenario adverso de precios de materias primas energéticas, el déficit de Colombia estaría alrededor de medio punto porcentual del PIB este año. En 2015, el escenario central muestra un pequeño superávit comercial, en parte como consecuencia de importaciones menores. Si el escenario es adverso, el déficit se ubicaría en 0,4% del PIB”, advierte Fedesarrollo en un documento.

La inflación sería de 3% en 2015

A medida que el Emisor señala que la economía colombiana estará funcionando cercana a su potencial durante el próximo año, tener un dato de inflación anual por encima del 3% ha puesto a pensar al mercado local. Sin embargo, el gerente del Banco de la República señala que esa cifra está dentro de las previsiones del equipo técnico y que la inflación esperada para la totalidad de 2014 estará más cercana al 3,5%.

“La inflación de 2015 terminará cerca de 3% y sería menor a la de este año. El hecho de que termine por encima de 3% no es porque la economía se desborde en gasto, sino porque se revierten los choques que nos llevaron a tener un dato por debajo del 2%: suben los alimentos, por ejemplo, y los regulados”, dijo Uribe recientemente.

Y aunque las alertas en el frente inflacionario están vigentes, señala la ANIF, se ve como probable “un apaciguamiento por el lado de la brecha del producto” que radica en las recientes señales de debilidad del sector real. Así las cosas, concluye este organismo, el Emisor mantendría las tasas de interés estables en 4,5% durante su reunión de junta al cierre de este mes.