La economía española se contrajo aún más en el segundo trimestre que en el primero, pero parece preparada para estabilizarse a lo largo del resto del año mientras el gobierno impulsa reformas estructurales y ajustes presupuestarios, dijo este domingo el ministro de Economía, Luis de Guindos.

Los líderes europeos acordaron este viernes permitir que el fondo de rescate de la zona euro inyecte directamente ayuda a los bancos con problemas -sin que esa asistencia tenga que pasar por el gobierno- e intervenir en los mercados de deuda para reducir el alto costo financiero de países como España o Italia.

El acuerdo fue proclamado por periódicos europeos como un triunfo para esos dos países, que están bajo el asedio de los nerviosos inversores. También fue leído como una derrota para la canciller alemana, Angela Merkel, que se ha resistido al uso de fondos del bloque para apoyar a las economías con problemas.

Merkel siempre ha dicho que cada miembro de la zona euro debe tomar la responsabilidad de sacar adelante su propia economía y ha advertido que flexibilizar las condiciones de la ayuda podría llevar a los políticos europeos a suavizar las duras reformas y recortes fiscales.

"Hemos tenido un cumbre importante donde todos hemos ganado, donde el euro ha ganado, ha habido un proceso de intensificación de lo que es el proyecto europeo. De allí, lógicamente, todo tenemos que aportar", dijo De Guindos durante un curso del 'think tank' conservador FAES.

"El gobierno español tiene un compromiso con lo que es la austeridad, con lo que es la corrección de una situación presupuestaria difícil, y con la puesta en marcha de reformas económicas imprescindibles para el crecimiento de la economía española. Es un proceso que tiene que continuar", añadió.

El PIB español se contrajo 0,3% intertrimestral en los tres primeros meses del año.

El Gobierno prevé que la economía se contraiga 1,7% en 2012, pero muchos analistas han advertido que las profundas medidas de austeridad en marcha podrían hacer que la caída del PIB sea mayor.

El PP de centroderecha, que heredó del gobierno socialista saliente uno de los mayores déficits públicos de la zona euro -8,9% del PIB en 2011- ha dicho que reducirá el déficit a 5,3% este año y a 3% en 2013.

Desde que asumió el cargo en diciembre, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado ajustes presupuestarios por valor de casi 5% del PIB para este año y ha aprobado una reforma del mercado laboral y reformas en el sector bancario, gravemente afectado por el estallido de una burbuja inmobiliaria.

España ha solicitado hasta un máximo de 100.000 millones de euros para recapitalizar algunas de sus endeudadas entidades financieras, una línea de crédito que previsiblemente precederá a la entrada en vigor de las normas de recapitalización directa acordadas en la cumbre, lo que podría agravar su déficit.