México. La economía mexicana registró un mayor dinamismo en 2014, con un aumento del 2,1 % frente al 1,4 % de 2013, pero aún está lejos de las expectativas del Gobierno, que centra sus esperanzas en las reformas en medio de un entorno global complicado.

El dato está dentro del rango inferior de la última revisión a la baja del pronóstico de la Secretaría de Hacienda, realizada el 21 de noviembre pasado, cuando calculó entre un 2,1 y 2,6 % el incremento del PIB en 2014 por una menor producción petrolera a la estimada.

Se trataba del segundo ajuste de sus previsiones después de que el Gobierno estimara en 3,9 % el aumento del producto interno bruto (PIB) en el presupuesto de 2014.

El economista en jefe de Scotiabank en México, Mario Correa, dijo a Efe que si bien el PIB va en línea con lo esperado por los analistas, el 2014 "no cumplió con las expectativas de crecimiento" por el impacto de las medidas fiscales a principios del año y "la evolución muy negativa de la producción petrolera".

Además, el elevado nivel de incertidumbre por el entorno global y la legislación secundaria de las reformas estructurales, sobre todo de la energética, llevó a las empresas a postergar sus inversiones, señaló.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló hoy que el PIB del año pasado se vio impulsado por incrementos en las actividades primarias (2,8%), en las terciarias (2,2%) y en las secundarias (1,9%).

Dentro del sector terciario, destacó el crecimiento del 6,4 % de los servicios corporativos y del 3,3% de las actividades comerciales.

En tanto, en la industria resaltaron los avances del 3,7 % en manufactura, del 1,9% en la construcción y del 1,8 % en generación, transmisión y distribución de energía eléctrica y suministro de agua y gas.

Dichos resultados se vieron afectados por el retroceso del 2,3% de las actividades mineras, sobre todo por la caída del 2,4% del sector petrolero, que aporta la tercera parte de los ingresos del Estado.

A pesar del crecimiento de la manufactura por la demanda externa, el Gobierno ya había rebajado sus expectativas por un descenso en la producción de crudo desde los 2,52 millones de barriles diarios proyectados en el presupuesto para 2014 hasta 2,35 millones.

En cuanto al cuarto trimestre de 2014, el PIB creció un 2,6 % respecto al mismo período de 2013, como resultado de los aumentos del 2,8% en las actividades terciarias, del 2,4 % en las secundarias y del 0,9% en las primarias.

Comparando los resultados del cuarto trimestre del 2014 respecto al trimestre previo, la actividad económica avanzó un 0,7%, impulsada por los sectores terciario (0,9 %) y secundario (0,6%), mientras que el primario retrocedió el 2,2%.

El Inegi anunció hoy que ahora las variaciones porcentuales respecto al trimestre previo y al mismo trimestre del año anterior se harán sobre la serie desestacionalizada, un cambio en la metodología que, dijo Correa, aún les tomará tiempo analizar.

Si bien la economía registró una mejoría en 2014, el volátil entorno macroeconómico y una débil recuperación del consumo interno pueden afectar la evolución del PIB este año.

Para 2015, la Secretaría de Hacienda estimó un aumento del PIB del 3,7% en el presupuesto anual, pero en noviembre lo redujo a un rango del 3,2 al 4,2%.

Su titular, Luis Videgaray, dijo hoy que esperará el dato del primer trimestre de 2015 para decidir si ajusta o no su pronóstico, pero destacó que el PIB de 2014 confirma que la economía gana ritmo y destacó que las perspectivas son buenas hacia adelante, pese al entorno internacional.

Apenas hace dos días el Banco de México recortó en 0,5 puntos porcentuales su pronóstico de crecimiento para este año, al pasarlo de un rango de entre 3 y 4% a uno del 2,5 y 3,5%.

Al presentar el reporte del cuarto trimestre de 2014, el gobernador del banco central, Agustín Carstens, atribuyó el ajuste a la caída de los precios del crudo, la volatilidad de los mercados financieros internacionales y a un consumo que "no muestra señales claras" de recuperación.

El Gobierno anunció el 30 de enero pasado un recorte en el gasto público de US$8.572 millones, equivalente al 0,7% del PIB, por la caída del precio de la mezcla mexicana de crudo hasta los US$49, después de haber superado los US$100 el barril.

Videgaray consideró que se trata sólo de una medida preventiva que tendrá un "impacto marginal" en la economía de México, si bien el gobernador del banco central calificó el recorte como "conservador".

A raíz del ajuste, Scotiabank redujo su pronóstico de crecimiento para 2015 del 3,3 al 2,8%, lejos del potencial de la economía mexicana, que "está más cercano al 3,7%", según el experto del banco, y de las tasas superiores al 4% prometidas por el Gobierno. La actual Administración pone sus esperanzas en una buena implementación de las reformas estructurales y la llegada masiva de inversiones al país.