La inversión en Uruguay alcanzó en 2012 su mayor nivel en más de seis décadas, impulsada por un importante crecimiento de la construcción, explicado en buena medida por la edificación de la planta de Montes del Plata en Conchillas.

Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, a partir de información difundida la semana pasada por el Banco Central (BCU), la inversión representó el año pasado en Uruguay 22,1% del Producto Bruto Interno (PIB), a partir de un crecimiento de 19,4%, casi cinco veces mayor que la expansión de 3,9% de la economía en su conjunto. En 2011 la participación de la inversión en el PIB había sido de 19%, una cifra alta de por sí en términos históricos.

Esa cifra corresponde a un máximo para las series estadísticas publicadas por el organismo, que comienzan en 1997. Sin embargo, a través de fuentes alternativas se puede ir aun más atrás y, en mucho tiempo, no se encuentra una participación tan elevada de la inversión en la economía local.

Un trabajo de investigación realizado por los economistas Carolina Román y Henry Willebald, del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración (Universidad de la República), construyó series estadísticas de inversión para el período 1870-2011. Según la investigación de los expertos, para encontrar una participación de la inversión más alta que la de 2012 en la actividad local, es necesario remontarse a 1948, en pleno proceso de sustitución de importaciones.

De hecho, durante los últimos 142 años, fueron excepcionales los períodos en los cuales la formación de capital fijo mostró niveles similares o superiores a los actuales. Al período 1946-1948 solo se le agrega 1910-1911 y 1886-1889.

Si bien la construcción de la planta de Montes del Plata impulsó en buena medida los niveles actuales de inversión, hay que destacar que los niveles actuales no se alcanzaron incluso cuando la empresa Botnia –actual UPM– construyó su planta en Uruguay entre 2005 y 2007. En esos años, el nivel de inversión con relación al PIB no superó en Uruguay el 18,6%, para alcanzar en 2008 el registro máximo de la década, de 20,6%.

Un fuerte crecimiento. Prácticamente la mitad del aumento de la inversión durante el último año se explicó solo por las mayores obras de construcción, no por la compra de maquinaria y equipos ni la formación de capitales en el agro. De los 19,4 puntos de crecimiento de la inversión registrados en 2012, 9,8 se estuvieron vinculadas con la construcción de edificios y otras obras.

De hecho, la construcción de edificios –ya sea con el fin de vivienda u otros usos– creció 20,1% durante 2012, cuando en el promedio de los seis años anteriores la expansión fue de 5,8%. La construcción de la planta de Montes del Plata tuvo mucho que ver en ese excepcional crecimiento.

Sin embargo, la expansión de las inversiones no solo se debió a la mayor edificación, lo mismo sucedió con el resto de las construcciones –carreteras, puentes y otras obras de infraestructura–, que crecieron a una tasa de 17,7%, por encima de la media de 7,2% anual del período 2006-2011.

Las compras de maquinaria y equipo también crecieron a una tasa significativa, de 21,4%. Sin embargo, ese componente de la inversión tiene una mayor volatilidad que el de la construcción. En 2008, por ejemplo, la inversión en maquinaria y equipo creció 39,6% en Uruguay, para caer 16,1% en 2009 y recuperarse en 2010 con un aumento de 29,8%. Dentro del rubro, las compras de equipo de transporte tuvieron un crecimiento de 12,5% y se ubicaron en niveles máximos.

No todos los componentes de la inversión registraron un crecimiento durante el último año. Las Cuentas Nacionales consideran “activos cultivados” los bienes no solo agrícolas sino también pecuarios. Por segundo año consecutivo, la categoría “ganado y otros animales” registró una caída, aunque de menor magnitud. A un retroceso de 49,9% en 2011 le siguió una caída de 12,5% en el último año. Es importante considerar que no se trata del stock ganadero sino de la cantidad adquirida durante 2012 por los uruguayos y las empresas que operan en la plaza local.

En tanto, mientras que la inversión privada creció 22,5%, la del sector público aumentó 5,2%, explicada por completo por la construcción, que creció a una tasa de 21,2%. En tanto, las compra de maquinaria y equipo del Estado cayeron 24,1%.