Buenos Aires. La inversión social privada alcanzó en el último año los u$s 25 millones en Argentina, en su mayoría destinada a financiar programas para mejorar la educación, la infraestructura, la seguridad, la salud y el medio ambiente, de los cuales participaron al menos 50 empresas, de acuerdo a consultas realizadas por Télam entre diversas fuentes del sector.

"Lo que hacemos es trabajar mucho a partir de nuestros empleados en los centros operativos. Coordinamos desde Buenos Aires el trabajo en las comunidades de las provincias, donde tenemos los centros, que son más bien chicas, y el radio de influencia de las acciones es donde está la gente", explicó a esta agencia Julián Ferrer, director de la Fundación Cargill.

Esta fundación en el último año estuvo presente en 104 localidades, repartidas en 9 provincias, donde volcó recursos por más de u$s 400.000.

Por su parte, la gerente de Sustentabilidad y Ciudadanía Corporativa de la Región Sur de América Latina de Dow, Marcela Guerra, explicó a Télam que a la hora de armar sus programas de inversión social, convocan "a empleados representativos de los diferentes negocios y sitios productivos donde la compañía está en la Argentina".

"Los programas de inversión social estratégica se organiza en tres áreas: economía, educación y entorno", precisó la ejecutiva de Dow, que en su último reporte dio cuenta de un desembolso de u$s 600.000.

En la misma línea, el Banco Santander Río destinó u$s 2 millones a iniciativas que contribuyen al progreso de las comunidades y trabajó con universidades, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil, motorizando proyectos orientados al desarrollo económico, social y cultural del país.