París, EFE. El economista jefe de la OCDE, Pier Carlo Padoan, consideró este jueves que la crisis bancaria en Chipre no representa un "riesgo sistémico" para la zona del euro.

Padoan subrayó que, en términos generales "las crisis extremas están en baja significativa" en la zona del euro con respecto a lo que ocurría hace seis meses, en una entrevista telefónica a Efe con motivo de la presentación del informe interino de perspectivas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Lo atribuyó antes que nada a la acción del Banco Central Europeo (BCE) que atenuó las tensiones sobre las deudas soberanas.

Preguntado sobre las eventuales amenazas de la situación de Chipre para el conjunto de los miembros de la moneda única, insistió en que ya hay una solución para el sistema bancario de ese país mediterráneo "que tal vez no se gestionó muy bien en términos de comunicación".

Constató que hubo "confusión" en la resolución de los problemas en Chipre pero hizo hincapié en que "no vemos riesgos sistémicos".

En su informe, el conocido como el "Club de los países desarrollados" explicó que "la reciente crisis chipriota, aunque sea un caso excepcional, muestra lo importante que es abordar las crisis bancarias de manera directa y decidida, pero también poner en marcha las instituciones adecuadas en la eurozona para mantener la estabilidad del sistema bancario".

El economista jefe de la OCDE hizo notar que "hay elementos positivos" en la evolución de los países periféricos de la eurozona, entre ellos el "ajuste de la balanza por cuenta corriente", en parte por la caída del consumo, pero igualmente por "la mejora de la competitividad".

Otros factores alentadores que citó fueron el hecho de que la deuda de la zona del euro no sea superior en términos relativos a la de Estados Unidos y sus augurios de que "va a estabilizarse en un futuro próximo".

Padoan reiteró la tesis de la organización de que los países con excedentes, "y en particular Alemania, pueden hacer más" para reactivar la economía de la zona del euro, en particular con subidas salariales y con una liberalización del sector de los servicios.

Indicó que "la consolidación fiscal debe continuar" en los países periféricos (los del sur e Irlanda) con el objetivo de reducir "el déficit estructural", pero que eso no quita para que pueda haber incumplimientos en las metas de déficit nominal mientras persiste la recesión.