La presidenta de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, Janet Yellen, advirtió que mantener “las tasas de interés en los niveles actuales durante un periodo prolongado de tiempo puede generar riesgos excesivos y socavar la estabilidad financiera”.

Bajo este contexto, expertos reconocen que con este pronunciamiento de la titular del banco central estadunidense deja entrever que en la próxima reunión de la Fed del 15 y 16 de diciembre se comunicará un incremento en la tasa de interés objetivo.

A fin de cuentas, la información económica y financiera recibida desde nuestra reunión de octubre ha sido consistente con nuestras expectativas de la continua mejora en el mercado laboral”, reconoció Yellen desde el Club Económico de Washington.
Como he señalado, la mejora en el mercado laboral ayuda a fortalecer la confianza de que la inflación se moverá hacia nuestro objetivo del 2% a medio plazo”, subrayó la experta en macroeconomía.

Hay confianza

Janet Yellen recalcó que confía en las perspectivas del crecimiento económico del país y reiteró que esperar demasiado tiempo para subir las tasas de interés podría perturbar a los mercados y llevar al país a la recesión.

Si el FOMC (Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, por sus siglas en inglés) retrasara el inicio de la normalización de la política monetaria por mucho tiempo, es probable que terminemos teniendo que ajustar la política de forma abrupta. Dicha contracción brusca correría el riesgo de perturbar los mercados financieros y tal vez, incluso inadvertidamente, empujar la economía estadunidense hacia la recesión”, indicó la funcionaria.

Abundó que “espera con ansias” un incremento de las tasas de interés del país, la que será considerada como evidencia de la recuperación de la economía tras su recesión, aunque no indicó si esperaba que un alza en los costos del crédito esté asegurada en la última reunión de política del año del banco central de la Unión Americana, el 15 y 16 de diciembre.

El mercado laboral

Argumentó que el crecimiento del empleo durante octubre apuntaba a un mercado laboral que sanaba, pero que todavía no tenía una fortaleza plena.

Pronosticó que el lastre externo sobre el crecimiento económico y la inflación de Estados Unidos empezaría a moderarse en 2016.

Por otra parte, destacó que el gasto del consumidor fue “particularmente sólido” y que su panorama seguía siendo positivo.

Cuando el Comité (de la Fed, que fija la política monetaria) empiece a normalizar la postura de política, hacerlo será una evidencia de cuán lejos ha llegado nuestra economía”, comentó. “En ese sentido, es un día que presumo todos estamos esperando con ansias”.

Previamente, la presidenta de la Reserva Federal reconoció que tanto ella como el resto de funcionarios del banco central estadunidense se encuentran cada vez más confiados de que la economía crece lo suficiente como para lograr alcanzar el pleno empleo e impulsar la inflación hasta su objetivo del 2 por ciento.