La Paz. Bolivia informó este sábado que sus reservas internacionales netas superaron por primera vez los US$10.000 millones, o poco más del 50% del producto nacional, en parte gracias a la nacionalización de hidrocarburos decretada en el 2006.

El récord de US$10.043 millones hasta la noche de este viernes fue revelado por el presidente Evo Morales, mientras el país sufría aún los coletazos de una ola de alzas de precios y una corrida bancaria provocados por un fallido reajuste de combustibles a fines del 2010.

"Hay tres cosas importantes (para el récord de reservas): honestidad, austeridad y sobre todo la nacionalización de los hidrocarburos", dijo el gobernante izquierdista, que completará el próximo 22 de enero su quinto año en el poder, al que prefiere definir como "el primero del Estado Plurinacional".

Morales hizo el anuncio en su tercera conferencia de prensa en apenas cuatro días, con la que seguía una intensa campaña mediática destinada a recuperar el apoyo social que resultó aparentemente resquebrajado por el fugaz "gasolinazo", que tuvo que abrogar el 31 de diciembre tras cinco días de protestas.

El mandatario dijo que la economía estaba cada vez más sólida y que casi todos los más de US$200 millones retirados de la banca local durante las protestas de fin del año pasado habían sido devueltos por los clientes.

"Desde que llegamos al gobierno las reservas siempre suben y suben (...), anoche llegaron a US$10.043 millones, un récord histórico, estoy muy contento, ésa es la garantía para el pueblo boliviano, un orgullo que por primera vez desde su fundación Bolivia llega a superar US$10.000 millones", señaló.

Cuando Morales asumió la presidencia y puso en marcha su "revolución" indigenista y socialista, las reservas internacionales de Bolivia llegaban a US$1.700 millones.

El mandatario dijo que el aumento de las reservas y otras cifras macroeconómicas, como crecimiento y superávit fiscal sostenidos y aumento de importaciones y exportaciones, eran un mentís a opositores que aseguraron que su gestión sólo estaba guiada por un "piloto automático" de pasados gobiernos neoliberales.

Resultados macroeconómicos. Según un informe preliminar referido también por Morales, el Producto Interno Bruto de Bolivia creció al menos 4,0% en el 2010, un medio punto porcentual menos que lo programado pero por encima del 3,36% del 2009.

El gobernante destacó que en sus cinco primeros años de gobierno, Bolivia registró superávit fiscal sostenido -2,0% en el 2010 y un promedio de 2,3% en el quinquenio- poniendo fin a seis décadas de déficit.

Indicó también que los depósitos del público en la banca local se triplicaron en el último quinquenio, para llegar a US$9.000 millones, y que ocurrió casi lo mismo con las exportaciones, que habrían legado a casi US$7.000 millones en el 2010.

Morales atribuyó gran parte de sus logros económicos a la nacionalización petrolera, que ha multiplicado las inversiones públicas hasta un total previsto de US$3.000 millones en el 2011, desde los US$600 millones del 2005.

Pero el fallido "gasolinazo", con el que Morales quiso eliminar una pesada subvención a los combustibles líquidos, mostró, según expertos, la debilidad de un modelo hidrocarburífero centrada en el bombeo de gas natural a Argentina y Brasil.

Morales reconoció este viernes, en un encuentro con corresponsales internacionales, que el país recibirá muy necesitadas inversiones para explotar petróleo crudo sólo si elimina la subvención a los combustibles y sube drásticamente el precio interno, que está congelado en 27 dólares el barril.

Bolivia importó en el 2010 gasolinas y diésel por US$666 millones, de los cuales US$380 millones se diluyeron en la subvención al mercado interno.