Salvo Reino Unido y la República Checa, los líderes de 25 socios comunitarios estamparon su firma en el nuevo texto, patrocinado por Alemania y Francia, que promueve una mayor disciplina en materia, sobre todo, de déficit y deuda públicas, con objetivos obligatorios de "equilibrio presupuestario".

El Tratado obliga a incorporar en las constituciones nacionales la denominada "regla de oro", que limite el déficit estructural al 0,5% del producto interno bruto (PIB).

También contempla sanciones casi automáticas para los socios que superen el límite del 3% del PIB, detalla la agencia de noticias DPA.

A pesar de que todo parecía cerrado, en el último momento Irlanda anunció que someterá el texto a referéndum, lo cual supone un obstáculo imprevisto.

No obstante, independientemente del resultado de la consulta, el texto entrará en vigor cuando lo aprueben 12 de los 17 socios de la eurozona.