Los líderes parlamentarios del Grupo de los Veinte (G20) urgieron a aplicar los acuerdos sobre la reforma de la estructura financiera internacional, durante una reunión que concluyó este viernes en Ciudad de México.

Al finalizar el IV Foro de Consulta de Presidentes de Parlamentos del G20, que se inició el pasado miércoles, los participantes señalaron la "necesidad urgente de lograr la implementación total de la cuota de 2010 del FMI y la reforma de gobernabilidad acordada en la Cumbre de Seúl".

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó en 2010 un programa de reformas al régimen de cuotas y a la estructura de gobierno de la institución, que una vez aplicado representará un aumento de 100% de las cuotas totales y una importante reorganización de las cuotas relativas para reflejar mejor el peso relativo de cada país miembro.

Para lograr su aplicación se requiere de la aceptación de tres quintas partes de los países miembros, que representen 85% del número total de votos.

Ese mismo año, el G20, que agrupa economías desarrolladas y emergentes, acordó en su Cumbre de Seúl (Corea del Sur) impulsar los temas pendientes sobre la gobernabilidad del sistema financiero internacional, incluyendo al FMI y al Banco Mundial.

En el comunicado conjunto emitido en Ciudad de México, los líderes parlamentarios también señalaron que "con miras al futuro es esencial lograr una aplicación total, oportuna y congruente de las reglas de supervisión y reglamentación financiera, como las que desarrolló el Comité de Basilea para prevenir crisis financieras".

Reconocieron que las instituciones y sistemas financieros, tanto nacionales como internacionales, son vulnerables a prácticas corruptas e infiltración del crimen organizado, lo que afecta los esfuerzos para promover un desarrollo sustentable, además de que exacerba las crisis financieras.

Ante este problema, consideraron que las reformas a los sistemas financieros y el combate a la corrupción, el crimen organizado y el lavado de dinero "son procesos necesariamente complementarios que exigen una mayor participación de los legisladores".

Por otro lado, acordaron trabajar conjuntamente "para apoyar la recuperación económica mundial, recobrar la confianza de la sociedad, apoyar el crecimiento y estabilidad financiera, así como generar empleos de calidad y oportunidades para los ciudadanos".

Manifestaron que el desarrollo y prosperidad de las futuras generaciones los obliga "a ver más allá de la crisis económica inmediata".

Asimismo, reconocieron la importancia de encontrar más vías que permitan el crecimiento económico, la protección ambiental y la inclusión social.

Por último, enfatizaron que para lograr las metas y objetivos del G20 es fundamental garantizar la contribución de los parlamentarios, que deben asumir un más papel activo y responsable en su discusión.