Pekín. Ya pasó lo peor para la economía china tras registrar en el primer trimestre del 2012 su menor crecimiento trimestral desde el fin de la gran crisis financiera y se dirige hacia un repunte en los próximos meses, según un sondeo de Reuters.

Economistas esperan que la segunda mayor economía del mundo crezca un 8,4% este año, sin cambios desde su pronóstico del último sondeo de enero, y prevén que el crecimiento suba sostenidamente en los siguientes trimestres para alcanzar un 8,7% entre abril-junio del 2013.

Los 30 economistas entrevistados esperan que China al menos llegue o que probablemente exceda la meta de crecimiento promedio del gobierno de un 7,5% para este año y sólo cuatro de ellos estimaron una tasa por debajo del 8%.

"Nuestro pronóstico de crecimiento de 8% este año sigue siendo realista. Incluso si es ligeramente menor a eso, un aterrizaje forzoso es una posibilidad remota", dijo Dariusz Kowalczyk, economista senior de Crédit Agricole.

"Las preocupaciones entre inversores internacionales parecen injustificadas, ya que sería fácil para el gobierno reacelerar el crecimiento si decidiera hacerlo", añadió.

La semana pasada, China además marcó un hito al transformar al yuan en una divisa global al doblar el tamaño de su banda de operaciones frente al dólar, impulsando una crucial reforma para liberalizar más sus nacientes mercados financieros.

Se espera que las presiones de precios permanezcan bajo control. La mediana de pronósticos para la inflación este año fue de un 3,4%, cómodamente por debajo de la meta de 4% de Pekín y sin cambios desde enero.

Eso le da espacio al Banco Popular Chino para reducir el requerimiento de reservas a los bancos en 50 puntos base en cada uno de los tres trimestres del 2012, según el sondeo. Aquello dejaría al encaje bancario en un 19% anual y en un 18% para el segundo trimestre del 2013.

Alivio. Se espera que la expansión del crédito apoye a la economía en momentos en que las exportaciones están sufriendo debido a los problemas de deuda de Europa y una todavía irregular recuperación de la economía estadounidense.

En marzo, las exportaciones crecieron sólo un 8,9% desde casi un 20% en el 2010.

Pekín ha prometido equilibrar su cuenta corriente mientras reenfoca la economía más hacia el consumo interno y lejos desde la volátil demanda exterior por bienes manufacturados.

Para el primer trimestre en general, las exportaciones totales fueron avaluadas en US$430.020 millones, mientras que las importaciones fueron de US$429.350 millones, llevando la cuenta corriente casi al equilibrio establecido como objetivo por el gobierno.

La semana pasada, China además marcó un hito al transformar al yuan en una divisa global al doblar el tamaño de su banda de operaciones frente al dólar, impulsando una crucial reforma para liberalizar más sus nacientes mercados financieros.

El enfriamiento de la producción fabril y la desaceleración de sus exportaciones hicieron que la economía china registrara en el primer trimestre del 2012 un crecimiento del 8,1%, su más lento crecimiento en casi tres años, alimentando la especulación de que China podría actuar con más fuerza para fomentar el crecimiento.

Sin embargo la mayoría de los analistas dijeron que eso no es probable. Por el contrario, esperan un alivio gradual de la política monetaria que apunte a las pequeñas empresas, que sufrieron lo peor bajo el fuerte ajuste del 2010 y 2011.