La piratería y el contrabando cuestan 236.800 millones de pesos anuales, cantidad que representa 1,25% del Producto Interno Bruto (PIB), aseguró Enrique Guillén presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

Este costo es sumamente alto porque se traduce en la disminución de ventas y de utilidades del sector formal, lo que frena su capacidad de generar empleos, por eso no podemos darnos el lujo de que aumente, pues se estima que la economía este año crecerá cuando mucho 2,1%”.

Aseguró que la piratería y el contrabando son los negocios ilícitos más redituables después del narcotráfico pues generan pérdidas recaudatorias anuales por Impuesto al Valor Agregado (IVA) cercanas a los 6.000 millones de pesos.

Durante el Primer Diálogo para el Combate del Contrabando y la Ilegalidad resaltó que para combatir estos delitos se requiere disminuir su consumo debido a que actualmente 9 de cada 10 personas en el país han adquirido al menos un artículo pirata o procedente del contrabando. “Y es que menos de la mitad de los mexicanos los considera un delito grave o lo aprecian como un acción que la autoridad persiga de oficio”.

Apuntó que lo más delicado de esta problemática es que la mayoría de los consumidores no vinculan el consumo de piratería o de productos procedentes del contrabando con afectaciones a su bienestar individual.

Pero estudios realizados por la industria tabacalera en diferentes marcas de cigarros pirata han encontrado en sus productos materiales como basura, restos de alfombra, residuos de tejido humano, madera, paja además de heces fecales animales y humanas, lo cual representa una contaminación directa a la sangre”, señaló

Peligros

Estadísticas de la organización empresarial indican que casi una quinta parte del mercado nacional de los cigarros está en manos de la ilegalidad debido a que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios ha identificado 250 marcas ilícitas hasta el momento.

Asimismo estima que 43% del mercado de vinos y licores está en posesión de la piratería, en tanto que la industria del vestido reporta una pérdida de 450 mil empleos en los últimos 10 años por el ingreso al país de 800 millones de prendas vía contrabando.

Adicional a los problemas que del sector productivo del país, también padece los estragos que provocan los fenómenos de la piratería y el contrabando”.

José Manuel Martínez Cabrera, director general de la Cámara del Vestido, lamentó que se trate de un delito a la vista de todo el mundo “donde nos seguiremos topando con corrupción e impunidad mientras no haya un mensaje claro en el tema de que no se tolera. No se puede avanzar porque el gran ausente es el Estado de derecho”.

Piden órgano especializado

Para erradicar el contrabando y la piratería del país se requiere aumentar la deducibilidad, eliminar los impuestos especiales, intensificar su combate, actualizar la ley de propiedad intelectual y crear un órgano especializado, coincidieron industriales de diferentes sectores.

Raúl Picard, presidente de la Comisión de Comercio Interior y Mejora Regulatoria de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), destacó que estos delitos desaparecerán “cuando todo sea deducible” pues los consumidores tendrían un incentivo para comprar en la formalidad.

Ya se tiene prueba de que esto funciona. Los gobiernos de Estados Unidos y Canadá operan de esta manera, lo que además de generarles ingresos por la vía de impuestos, también detona el consumo interno debido a la deducibilidad”.

Consideró que también es necesario analizar los Impuestos Especiales sobre Producción y Servicios (IEPS) debido a que han incrementado el costo de diferentes productos, un factor que orilla a que un porcentaje de consumidores busque opciones más baratas.

Un impuesto adicional no va a controlar el consumo, eso solamente se le ocurre a la gente que nunca ha sido empresario… tenemos que construir, no destruir”, afirmó el industrial.