Ciudad de México.- El descalabro que sufrió Turquía arroja lecciones importantes para el próximo presidente de México. Este viernes 10 de agosto, la moneda del país musulmán tuvo una caída frente al dólar de 16% y en lo que va del año ya acumula una depreciación de 60%; haciendo una equivalencia, es como si el dólar se vendiera en México en 31 pesos con 15 centavos.

Lección 1: Banco central. En mayo, en plena campaña en la búsqueda de su reelección como presidente, Recep Tayyip Erdogan atacó la autonomía del banco central turco ante varios inversionistas convocados en Londres. 

Erdogan, quien tuvo como primer cargo público la alcaldía de Estambul en los noventa, dijo que no le gustaba la política monetaria porque los aumentos en la tasa de interés eran poco sensibles al bienestar económico de las personas de a pie, la respuesta del mercado no tardó en llegar en la forma de una caída en la valuación de la lira. 

Aunque el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, no se ha cansado de repetir que respetará la autonomía del Banco de México es importante mantener presente dicha postura e interiorizar esta lección, sobre todo cuando la inercia del ejercicio del gobierno genere la tensión natural entre los objetivos de acelerar el crecimiento económico en el corto plazo que suelen ser divergentes del mandato constitucional del banco central, que es mantener una inflación baja y estable.

Lección 2: Contrapesos. Recep Tayyip Erdogan arribó al poder como primer ministro en 2003, desde entonces no ha cesado de consolidar su poder modificando las instituciones. 

El 14 de abril del año pasado, bajo la figura del referéndum, Erdogan logró que se aprobara una nueva Constitución que de facto transformó la forma de gobierno que pasó de un sistema parlamentario a uno presidencial. 

El 24 de junio pasado, bajo el nuevo marco legal, su partido ganó la elección parlamentaria con 53% de los votos, por lo que unos días después Erdogan fue jurado como presidente por cinco años más y publicó un decreto mediante el cual eliminó la figura de primer ministro y se arrojó varias prerrogativas como nombrar al presidente del banco central, entre muchas otras medidas; en pocas palabras, eliminó cualquier contrapeso. 

Esta semana, al recibir su constancia como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador dijo en su mensaje central que el Ejecutivo no será el poder de los poderes, muy bien, vale la pena que quede esculpido en piedra, porque la tentación será grande cuando el ejercicio de gobierno se torne complicado.

Lección 3: Trump. Mientras la lira turca se desplomaba en el orden del 8% en un acto de irresponsabilidad geopolítica, Donald Trump tuiteó que autorizó duplicar los aranceles al acero y aluminio con respecto a Turquía, lo que aceleró la caída de la lira turca. 

La relación de Andrés Manuel López Obrador con Donald Trump ha sido constructiva y hay señales positivas en cuanto al proceso de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), sin embargo, no se puede subestimar lo volátil de la personalidad del habitante de la Casa Blanca. 

En el probable caso de que no se alcance un principio de acuerdo en 2018, el riesgo de un exabrupto del Presidente de Estados Unidos que estará en dinámica de campaña, de cara a la elección que renueva su Congreso, generará riesgos importantes.

Lección 4: Fragilidad. Vivimos en un mundo interconectado y frágil, una crisis en Turquía puede tener impacto en México por la percepción de los inversionistas, en cuanto a los mercados emergentes. No hay mucho margen, dado que la economía está globalizada.

Lección 5: Respuestas. Ante la enorme crisis que enfrenta Turquía, había mucha expectativa de la respuesta de Erdogan a la crisis, sin embargo, dicha solución fue: compatriotas, saquen sus euros y dólares del colchón y vayan a cambiarlos por liras turcas, obvio, el mensaje ocasionó que la lira turca se hundiera más.