La Autoridad de los Mercados Financieros (FSA) británica anunció el jueves que los grandes bancos británicos Barclays, HSBC, Lloyds y RBS tendrán que indemnizar a las pequeñas y medianas empresas por los productos financieros muy complejos que les vendieron.

El gendarme financiero examinó 173 ventas de productos de seguros contra las variaciones de las tasas de interés y ha concluido en que en más del 90% hay irregularidades.

Estos cuatro bancos se comprometieron a revisar caso por caso e indemnizar a los clientes cuando sea necesario.

"Las pequeñas empresas van a ver ahora el resultado de nuestro estudio y los bancos van a estudiar caso por caso", dijo Martin Wheatley, uno de los directores de FSA.

La FSA identificó el 29 de junio pasado a los cuatro principales bancos del país. No habían recibido ninguna sanción financiera pero se comprometieron a subsanar sus errores, suspender la comercialización de los productos más complejos y a reembolsar a las PYMES si fuera necesario.

Estos bancos no informaron correctamente a sus clientes de los costos ni se aseguraron de que había riesgos ligados a los productos o les vendieron seguros demasiado grandes para sus necesidades.

La FSA está investigando a otros bancos implantados en Gran Bretaña por las mismas prácticas. Se trata de Allied Irish Bank, Bank of Ireland, Clydesdale y Yorkshire Bank (grupo National Australia Bank), Cooperative Bank, Northern Bank y la filial británica del Banco español Santander.

Este nuevo caso se suma a una serie de escándalos que han socavado la confianza en el sector bancario británico.

Los bancos fueron obligados a provisionar miles de millones de libras debido a los contenciosos sobre la venta forzada de seguros ligados a algunos créditos, denominados PPI - y algunos fueron implicados en el caso de las manipulaciones de las tasas interbancarias Líbor.