Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este miércoles que hará lo que sea necesario para evitar que la inflación en el país vuelva a sus altos niveles anteriores.

El fuerte crecimiento económico de Brasil encendió algunas alarmas sobre una posible aceleración de la inflación en un país con una larga historia de hiperinflaciones.

Pero cifras oficiales mostraron este miércoles que la inflación se desaceleró en mayo luego de avanzar a comienzos de año, aunque las presiones sobre los precios aún se mantienen.

"Haré cualquier cosa para no dejar que vuelva la inflación", dijo Lula en un discurso durante un evento.

Además, sostuvo que el proceso previo a las elecciones presidenciales del 3 de octubre no debe corromper el progreso económico del país y afirmó que un eventual regreso de la inflación perjudicaría principalmente el bolsillo de los más pobres.

"No lo permitan, porque de mi parte, vamos a mantener la estabilidad económica. De mi parte, voy a controlar la inflación", aseguró.

El mandatario también manifestó que es necesario actuar con humildad, al comentar el enérgico crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil en el primer trimestre, divulgado este martes por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

La economía brasileña creció 9% interanual en el primer trimestre, su tasa más rápida en al menos 14 años.

Lula formuló sus comentarios horas antes de que el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central tome su decisión sobre el rumbo de la tasa de interés referencial, Selic, para la que el mercado espera un alza de 75 puntos básicos a 10,25%.