Venezuela ha mejorado sus indicadores externos. La cotización de los bonos de deuda soberana y de Pdvsa , así como la medida del riesgo país muestran desde hace varias semanas una recuperación sostenida. Factores internos y foráneos han impactado favorablemente sobre estas variables; pero ahora los mercados están a la expectativa sobre las decisiones que se tomen en materia económica y especialmente en política cambiaria, por lo que el reto del Gobierno será mantener en positivo estos parámetros.

Analistas señalan que la disminución de la conflictividad política en el país, la posibilidad de la aplicación de una serie de medidas que vayan en dirección a una apertura cambiaria, la reducción de los controles y de la intervención estatal han contribuido a la mejora del riego país. Igualmente, el incremento del precio del petróleo en las últimas semanas debido a los conflictos en Irak es percibido por los inversionistas como un factor positivo para que Venezuela mantenga altos sus ingresos al momento de ejecutar los ajustes necesarios.

“Cambios en el gabinete del Gobierno, específicamente en el despacho de Finanzas, además de las reuniones que ha sostenido el presidente de Pdvsa , Rafael Ramírez, con representantes de banca de inversión en Londres, han sido los principales focos de atención del mercado en las últimas jornadas”, resaltó en un informe el Grupo Arca Análisis.

El 19 de junio, el indicador de riesgo soberano de Venezuela se ubicó en 914 puntos, una disminución de 40 puntos (-4,19%) con respecto al cierre de la jornada anterior. Muchos analistas asocian este resultado a la salida de Jorge Giordani del Ministerio de Planificación.

Destacaron que esta remoción aumenta las posibilidades de que el Gobierno pueda avanzar en la corrección del tipo de cambio y en la eliminación de los desequilibrios en los precios que son el centro de la inestabilidad macroeconómica del país.

Aunque el indicador de riesgo soberano de Venezuela (Embi+), que mide los puntos porcentuales de riesgo sobre los Bonos del Tesoro Americano, sigue registrando niveles mayores a los de otros países de la región, el resultado del pasado jueves es el más bajo de todo el año y desde el 31 de octubre de 2013 cuando se ubicó en 993 puntos.

El riesgo país de Venezuela ha estado sobre los 1.000 puntos desde el año 2010, con pocas variaciones significativas hacia la baja. No obstante, en febrero de 2013 llegó a colocarse en uno de sus menores niveles al cerrar la jornada del día en 691 puntos, pero de forma gradual tomo nuevamente la senda del crecimiento.

Las expectativas. David Alayón, director de Kapital Consultores, sostiene que varios factores han afectado positivamente el resultado del indicador en las últimas semanas. “La salida del ministro Giordani es una señal para los inversionistas de que el ala denominada pragmática comenzará a tomar las riendas de la economía, el alza de los precios del petróleo por el conflicto en Irak y la gira del ministro Ramírez anunciando la posibilidad de unificar el tipo de cambio han creado expectativas favorables en estos indicadores”.

Destacó -no obstante- que los mercados podrían nuevamente “decepcionarse”, como ha pasado anteriormente ante la toma de medidas consideradas incompletas. “Así como se han creado estas expectativas, podría generarse un efecto contrario sobre estas variables si no se toman las medidas que se han anunciado”.

Una mirada externa. La firma estadounidense de inversión de capitales Merrill Lynch observa como positivas algunas de las más recientes medidas del Gobierno en materia económica, en especial, por la “disminución de la influencia del ala marxista radical en temas de política económica”.

En un informe denominado “Venezuela: El vaso está medio lleno”, elaborado días antes de la salida de Giordani del Ministerio de Planificación, pero ya removido del directorio del Banco Central de Venezuela y de la junta directiva de Pdvsa, señala que al reducirse esta “influencia del ala marxista radical” se facilitarán los ajustes económicos en el país.

A pesar de que considera que Venezuela está inmersa en una recesión, concluye que el Gobierno está tomando las medidas necesarias, aunque muy lentamente. “El gradualismo es quizás la mayor amenaza para la estabilización macroeconómica. Mientras más lentamente se muevan las autoridades, pensamos que más tiempo tendrían que depender de financiación monetaria, arriesgando aún más la aceleración de la inflación”, señaló la firma estadounidense subsidiaria del Bank of America en su informe reportado por Bloomberg.

Analistas apuntan que los inversionistas apuestan por Venezuela porque ha cumplido con todos los pagos de vencimiento de los bonos, por lo que la recuperación de las reservas internacionales a través de la eliminación de los fondos es otra medida que mejoraría aún más los indicadores.