Madrid. El futuro gobierno español, que asumirá oficialmente a mediados de diciembre, estudia solicitar ayuda financiera internacional como una de las opciones para rehacer las finanzas del país, dijeron fuentes cercanas al partido del presidente electo, Mariano Rajoy.

El nuevo gobierno del conservador Partido Popular (PP) recibe una economía al borde de la recesión, un ambicioso objetivo de reducción de déficit, unos crecientes costos de financiación en los mercados y un sector bancario en apuros por el deterioro de sus activos inmobiliarios.

"No creo que la decisión (de ayuda internacional) se haya tomado, pero claro, está encima de la mesa porque a mí se me ha preguntado por ello. Eso tiene sus tiempos. Necesitamos saber más acerca de la situación actual", dijo una fuente a Reuters.

Una portavoz del PP desmintió esta información.

"No hay nuevo gobierno formado, no está en estudio porque lo único que se está haciendo es preparar el traspaso de poderes para saber cuál es la situación real", dijo una portavoz del partido conservador.

Si España necesita fondos adicionales, sea a través de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF) o mediante una línea de crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI), sería políticamente preferible tomar esta decisión de forma autónoma y rápida en vez de verse obligado por los mercados a hacerlo, sostuvo la fuente.

"Si lo tenemos que hacer, lo tenemos que hacer ya", dijo.

Este martes, el FMI incrementó sus instrumentos de préstamo y creó una línea de liquidez de seis meses como ayuda para países con una política sólida, pero afectados por la crisis de la deuda de la zona euro.

El FMI no dijo qué países se podrían adherir a este programa, diseñado para actuar como "seguro contra shocks futuros y una ventana de liquidez a corto plazo" para hacer frente a las necesidades de los estados afectados por la crisis.

Un asesor económico del PP dijo a Reuters que solicitar una línea de crédito con el FMI era solo una de las opciones que se estudian. De forma aislada, sería insuficiente y considerada como medida pasajera.

Una de las posibles funciones del fondo de rescate europeo, el FEEF, será poder ofrecer de forma cautelar líneas de crédito para impedir que algún miembro tenga dificultades de financiación.

Rajoy no ha comparecido en público desde su discurso del domingo pasado tras conocerse su victoria abrumadora en las elecciones parlamentarias y hasta la fecha ha dado pocos detalles sobre su política económica.

El jueves, se entrevistó con los directivos de los principales bancos españoles para obtener más información sobre la situación financiera de España y para tomar decisiones sobre las medidas más urgentes.

Rajoy ha prometido continuar con el saneamiento de la banca y cumplir el objetivo de reducir el déficit al 4,4 por ciento del PIB en el 2012, lo que requerirá nuevas medidas de austeridad.

El año que viene, el Tesoro español tendrá que hacer frente a vencimientos por unos 115.000 millones de euros y financiar el déficit previsto.

Los problemas de España podrían resolverse por una política de expansión cuantitativa -es decir imprimir dinero para comprar deuda-, un instrumento al que Alemania se opone fuertemente en el seno del Banco Central Europeo.

"España optaría por esta (solución) en primer lugar, pero si no ocurre necesitaremos financiación del exterior", dijo el asesor.