Fráncfort. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció un paquete de amplias medidas para apoyar el crédito a la economía real y revisó a la baja sus pronóstico de inflación hasta 2016.

Draghi dijo en rueda de prensa que la entidad conducirá este año dos operaciones de liquidez a largo plazo por 400.000 millones de euros con un vencimiento de cuatro años condicionadas a que los bancos presten a las empresas y a los hogares.

Las operaciones vencerán en septiembre de 2018, por lo que tendrán un vencimiento de cuatro años.

El BCE acometerá la primera inyección de liquidez a largo plazo en septiembre y la segunda en diciembre.

Previamente, el BCE decidió recortar su tasa de interés rectora en 10 puntos básicos, hasta el mínimo histórico del 0,15%.

Draghi dijo que "la tasas de interés rectoras del BCE permanecerán en los niveles actuales por un periodo de tiempo prolongado en vista de nuestras perspectivas de inflación".

El presidente del BCE no ha dicho hoy que las tasas de interés podrían ser más bajas también como hizo los meses pasados, desde julio del año pasado.

No obstante, Draghi matizó que la entidad monetaria "no ha terminado con estas medidas" y que actuará de nuevo si es necesario.

"Si es necesario, actuaremos rápidamente con una relajación mayor de la política monetaria", según el presidente del BCE.

"El consejo de gobierno fue unánime en su compromiso de usar también instrumentos no convencionales dentro de su mandato en caso necesario para afrontar riesgos de un periodo demasiado prolongado de baja inflación", según Draghi.

El BCE revisó a la baja sus pronósticos de inflación para este año, 2015 y 2016, pero Draghi descartó que exista actualmente un riesgo de deflación en la zona del euro.

El BCE prevé una inflación del 0,7% para este año, tres décimas menos que en los pronósticos de marzo.

Asimismo, la entidad pronostica una inflación del 1,1% para 2015, dos décimas menos que en marzo, y del 1,4% para 2016, una décima menos que en los pronósticos anteriores.

El BCE prevé ahora un crecimiento en la zona del euro del 1% para este año, dos décimas menos de lo pronosticado en marzo.

La entidad monetaria pronostica un crecimiento del 1,7% para 2015, dos décimas más de lo previsto en marzo, y del 1,8% para 2016, en este último caso como en marzo.

El consejo de gobierno del BCE también ha decidido comprar bonos de titulización de activos para mejorar el funcionamiento del mecanismo de trasmisión de la política monetaria.

El Eurosistema, integrado por el BCE y los bancos centrales nacionales, comprará bonos de titulización de activos "transparentes y simples" para impulsar el crédito a las empresas.

Además, el BCE prestará a los bancos toda la liquidez que necesiten en las subastas semanales hasta diciembre de 2016.