Brasilia. El banco Itaú, mayor institución financiera privada de Brasil, redujo su estimación para el crecimiento del producto interno bruto (PIB) del país en este año del 2% al 1,7%, tras la paralización de los camioneros que afectó el abastecimiento y empeoró el cuadro fiscal.

Para 2019, el informe también redujo la proyección de crecimiento del 2,8% al 2,5%.

"La revisión (del escenario económico) considera la presión reciente de las condiciones financieras y algún impacto de las paralizaciones en el crecimiento de 2018, a través de la oferta (-0,1 punto porcentual) y vía demanda (-0,1%)", señaló en una nota el economista jefe del banco, Mario Mesquita.

La paralización de los camioneros contra los elevados precios del diesel duró más de diez días y prácticamente paró el país, afectando el abastecimiento y la producción.

El gobierno brasileño acabó cediendo a las demandas, y anunció medidas para reducir el precio del combustible, con un costo fiscal de 13.500 millones de reales (US$3.550 millones), entre subsidios y renuncia tributaria.

Según Mesquita, ese escenario también afecta la confianza de los agentes económicos, efecto que deberá ser sentido en los próximos meses.

"Las concesiones hechas por el gobierno para terminar la paralización tienen impacto fiscal, y la paralización de la producción, aunque temporal, aumenta la incertidumbre de la economía. La consecuencia es una reducción de la confianza de consumidores y empresarios", afirmó.

Por su parte, el banco empeoró las proyecciones de déficit primario de este año de 1,9% para 2,1% del PIB, y para el 2019 de 1,2% para 1,4%.

"El gobierno ha adoptado una serie de medidas en la negociación para terminar la paralización de los camioneros, generando un impacto fiscal negativo neto de 6.000 millones de reales (US$1.580 millones) en el resultado primario de 2018", dijo Mesquita.

El Itaú también elevó su proyección para la tasa de cambio a finales de 2018 y de 2019, de 3,50 para 3,70 reales por dólar.

Para la inflación, el escenario es menos apretado, con proyecciones de 3,8% este año y 4,1% en 2019, 0,1 puntos porcentuales más que la estimación anterior en ambos casos, por lo que se mantuvo el escenario de que el Banco Central debe mantener la tasa Selic en 6,5% hasta el final del año.