Octubre fue el tercer mes del año en que los precios de los productos, medidos a través de la inflación mensual, registraron una leve reducción, según el Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC).

Ese mes la inflación mensual fue -0,09%, en julio y agosto ya se habían presentado valores negativos. Según analistas, esto significa que “la economía no se está moviendo”, es decir, que las personas están comprando menos y los precios de los productos se están estancando.

Alberto Acosta Burneo, editor de la publicación económica Análisis semanal, indica que desde mediados de año se ha evidenciado un “debilitamiento de la demanda” generado por la reducción de la actividad económica (el Gobierno estima un crecimiento de 0,4% para el año 2015), la pérdida de trabajos formales y la cautela de las empresas al momento de invertir.

Explica que una economía con poco movimiento genera preocupación, pues las empresas empiezan a vender menos y no aumentan puestos de trabajo e incluso los reducen.

Fidel Márquez, rector de la Universidad Ecotec, coincide en que hay una desaceleración del consumo, pero puntualiza que la inflación negativa también significaría que ahora hay más movimiento en la economía informal, es decir, de productos de contrabando.

Agrega que registrar una inflación negativa puede ser tan peligroso como tener alzas en el precio de los productos.

En el reporte del INEC, los sectores que más incidieron en la leve reducción de la inflación fueron alimentos, bebidas y prendas de vestir.

En contraste, en un recorrido por mercados de Guayaquil se constató el alza en los precios de frutas y vegetales.

El limón, la mandarina, la naranja, el tomatillo, la sandía y la piña subieron de precio entre 25% y 100%, comparado con la última semana de octubre.

En esos lugares, los vendedores también señalaron alzas de la zanahoria, el pimiento, la coliflor y el brócoli.

Para ellos, el fin de la temporada de cosecha de frutas como la mandarina y la naranja, además del poco abastecimiento por el feriado y la baja producción de ciertas zonas, afectaron los costos.

Los precios en algunos casos se duplicaron. Elena de Guamán, vendedora de verduras en el mercado de José Mascote, cuenta que en la Terminal de Transferencia de Víveres el saco de limón estaba en $ 75, cuando antes costaba $ 30. Esto ha generado que se vendan 10 limones por $ 1, antes daban entre 20 y 25 por $ 1.