Washington. La economía de Estados Unidos probablemente creció a su ritmo más débil en el año en el segundo trimestre debido a que la demanda por automóviles disminuyó, y esto podría empujar a la Reserva Federal (Fed) más cerca de un relajamiento de la política monetaria para estimular la recuperación.

El Producto Interno Bruto (PIB) probablemente creció a una tasa de un 1,5% anual en el segundo trimestre, de acuerdo con un sondeo de Reuters. Eso sería el menor ritmo desde el segundo trimestre de 2011.

Economistas dijeron que si bien funcionarios de la Fed anticipaban una débil lectura del PIB en el segundo trimestre, detalles del informe, combinados con los débiles números hasta ahora para el tercer trimestre, urgirían más acción de política del Banco Central de Estados Unidos.

La economía creció a una tasa de 1,9% en el primer trimestre del año. El Departamento de Comercio publicará su primera instantánea del PIB del segundo trimestre el viernes a las 12:30 GMT.

La Fed analizará los datos en su reunión de dos días la próxima semana. Economistas no esperan que el Banco Central, que el mes pasado extendió un programa para cambiar los bonos que ya tiene por otros de mayor madurez y mantener bajos los costos de endeudamiento, anuncie nuevas medidas de política en esta reunión.

Muchos creen que anunciará una tercera ronda de compra de bonos, también conocida como "relajamiento cuantitativo", en septiembre. La alicaída economía podría costar la reelección al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en noviembre.

"Mientras más te acercas a un uno (por ciento de crecimiento), más empiezas a preguntarte ¿estamos estancados? ¿la economía puede detenerse?", reflexionó el economista de Citigroup en New York, Robert DiClemente.

Obstáculos derivados de la crisis de deuda en Europa y temores de mayores impuestos y recortes al gasto del gobierno en Estados Unidos a fines de año han golpeado la confianza, disminuyendo el gasto de los consumidores y las contrataciones de las empresas.

El informe del PIB confirmará que muchos de estos factores que sostuvieron el crecimiento en el primer trimestre, incluido un invierno inusualmente caluroso, fueron de una naturaleza temporal y subrayan la vulnerabilidad de la economía frente a los acontecimientos globales.

Hasta ahora, el crecimiento de este año ha estado bajo el ritmo de 2% a 2,5% que los economistas dicen que se necesita para mantener la tasa de desempleo estable.

Gran parte de la anticipada desaceleración del ritmo de crecimiento en el segundo trimestre será reflejo de una caída en las ventas de autos con relación a los tres meses previos.

Los automóviles empujaron al alza el gasto de los consumidores en el cuarto trimestre en medio de una demanda contenida, luego de que un terremoto y tsunami en Japón interfirieron con la producción de autos el año pasado y dejó a los concesionarios sin modelos que los consumidores quisieran comprar.

La producción y venta de autos representó cerca del 60% del crecimiento del PIB en el primer trimestre y correspondió al grueso del 2,5% del ritmo de expansión en el gasto de los consumidores. El gasto de los consumidores debería crecer entre 1% y 1,5% en el segundo trimestre.